miércoles, diciembre 29, 2010

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Vista del puerto de Bermeo


menores, estando todos decorados con columnas dóricas. Sobre este primer cuerpo, que es de piedras sillares, se levantan tres pisos de igual materia. Ocupa el centro de la fachada la casa de diputación, decorada con pilastras jónicas y un reloj de esfera de cristal que se ilumina por las noches. Forman los soportales de esta linda plaza un cómodo paseo para los dias en que el mal temporal no permite andar fuera de cubierto.
La Plaza Vieja es solamente notable por hallarse en ella el mercado de toda clase de comestibles. Es en verdad sorprendente la abundancia, variedad y baratura de la delicada pesca que ofrece el golfo cantábrico, de las mas sabrosas carnes, de esquisitas frutas, de hortaliza, de todo, en fin, cuanto la persona mas exigente y amiga del regalo puede apetecer.
El puente de San Anton es antiquísimo, y muy notable por su solidez y atrevida construcción. Tiene tres ojos, de los cuales el mas alto es de 110 pies de luz.
El puente colgante concluido en 1827, bajo la dirección de don Antonio Goicochea, se estiende 215 pies sin contar los machones, y su mucha elevación le pone á cubierto de las avenidas. Ascendió su coste á 400,000 reales.
Las obras del puente de hierro, hoy están ya concluídas.
Muy digno es de ser visto el magnífico cementerio situado en la méseta de Mallona. Fué construido en tres años y se terminó el de 1830, mereciendo el cabildo mucho elogios, asi por haber resuelto levantarle, como por la brevedad con que llevó á cabo la empresa.
No son menos bellos los paseos de Bilbao que los referidos edificios públicos. Empezaremos su descripción por el del Arenal, al que hermosean siete frondosas, anchas y prolongadas calles, y tres menores formadas todas por robles, acacias, plátanos y otras clases de árboles, tres jardines con enverjados y hermosos faroles de reverbero, sostenidos por elegantes candelabros de hierro. Ciento treinta y cuatro asientos de piedra, muchos de los cuales tienen preciosos respaldares de hierro, hacen muy cómodo este paseo, que tiene varias entradas, y en la principal hay tres arcos de hierro entre pilares de mármol.
La planta del referido paseo es triangular. Estiéndese por los lados paralelos á la ria 400 pasos, y por los de la iglesia 260. Es sin duda este uno de los mas deliciosos puntos de recreo que se hallan en las mejores poblanciones de España. La frondosidad y verdura de los árboles, el plácido ambiente que en el se goza, el aroma de las flores y la vista del muelle, que aunque no tan animado como en otros tiempos, ofrece todavía un cuadro interesante; forman un bellísimo conjunto, causando no poca sorpresa al que por primera vez lo ve, las llamadas cargueras, que son unas mugeres que se ocupan en cargar y descargar los barcos metiéndose en la ria con el agua á veces hasta las rodillas ó acaso mas, y llevan enormes bultos en la cabeza, en los hombros y debajo de los brazos, con mayor desembarazo y soltura que pudiera hacerlo el mas robusto mancebo.
Otro paseo llamado el Campo Volantín, empieza en las ruinas del convenio de San Agustín y continúa sobre las márgenes de la ria. Consiste en una hermosa calle de 4,000 pies de longitud, formada por árboles cuyas copas cubren toda la estensión de este sitio sombrío y delicioso
El paseo denominado de los Caños da principio en Achuri, estendiéndose mas de 4,000 pasos. Tiene un cómodo pavimento de losas, pero su corto horizonte y las imponentes rocas que sobre él se levantan, le dan un aspecto triste.
El trato que en Bilbao halla el forastero es sumamente agradable, porque la finura, la cortesanía y la generosidad, son prendas que distinguen á sus habitantes. Su historia antigua está enlazada con la general de Vizcaya; la moderna ó contemporánea nadie hay que la ignore: ¿quién no recuerda los padecimientos de los bilbaínos en la última guerra civil, los famosos sitios que sufrió esta población, su heroica defensa, la muerte de Zumalacárregui delante de sus muros, la entrada de Espartero en 1836 y todas las circunstancias que acompañan á estos sucesos?
Pasemos á Bermeo, villa de la costa, donde está la iglesia parroquial de Santa Eufemia, donde los so—

lunes, diciembre 27, 2010

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Cargueras


halla que reparar, si se esceptúa una buena estatua del titular. De las dos parroquias restantes llamadas de los Santos Juanes y San Nicolás de Bari, no hablamos porque no tienen ninguna particularidad.
Otros edificios religiosos poseia Bilbao pertenecientes todos á conventos, y durante la última desoladora guerra sirvieron de cuarteles, hospitales, etc., por lo que no se pueden citar como monumentos artísticos; ni tampoco los que inmediatos á la misma villa estaban comprendidos en las ante-iglesias de Abando y Deusto, y fueron trasformados en fuertes, resonando bajo sus bóvedas los gritos de guerra y el estruendo de las armas, en vez de los cánticos de paz que en aquellos sagrados recintos por espacio de algunos siglos habían sido entonados.
El hospital civil es acaso el edificio que mas honor hace a Bilbao. Dióse principio á su construcción en 1818 con arreglo al plan trazado por don Manuel Benito de Orbegozo. Es un paralelógramo rectángulo, y consta de cuatro pisos labrados de piedras sillares, teniendo la fachada principal en uno de los lados menores. Compónese la portada de cuatro columnas aisladas que sostienen un cornisamento con triglifos y otros adornos propios del orden dórico. En el friso y sobre el intercolumnio del centro hay una lápida con inscripción, y remata el todo con el escudo de armas de la villa. La fachada que da al camino real se estiende 325 pies, con 27 vanos entre balcones y ventanas en todo el lienzo del piso principal, y sobre este se levantan tres pabellones aislados á fin de que la ventilacion sea cual corresponde á esta clase de establecimientos.
Otra casa de beneficencia cuenta Bilbao en su recinto con el título de Hospicio Casa de Misericordia. Cuando ocurrió la espulsion de los jesuitas, ordenada por Carlos III, quedó suprimido el colegio de San Andrés, que á dichos padres pertenecía, y en el que era educada la juventud bilbaína. Tratóse de sacar el partido posible del abandonado edificio, por lo que el templo se convirtió en parroquia con el título de los Santos Juanes, y el colegio se destinó á hospicio, haciéndose al efecto y á espensas de la nunca desmentida caridad de los habitantes de esta villa, las obras necesarias para el nuevo destino que iba á tener. Consérvase esta casa en muy buen estado, y en ella reciben alimento y socorro muchos pobres, siendo considerable el número de los que en la misma residen, y se ocupan en varios telares de hilo, de los que salen mantelerías, lienzos, etc., en una fábrica de loza inglesa y ordinaria y en otras labores. Los niños de ambos sexos reciben educación, y son destinados los varones á diferentes oficios.
Entre los edificios públicos que adornan á la villa que describimos merece particular mención el teatro, construido en 1831, y la casa de ayuntamiento, que es de piedras sillares calizas, con un soportal espacioso, al que dan ingreso tres arcos por el frente y tres por el costado. En la sala de ayuntamiento es digna de ser vista una escelente pintura que representa la Concepción. En el resto del edificio se hallan la sala de la junta de comercio, con friso de mármoles y otros ornatos, una galería con retratos de reyes, la audiencia del tribunal de comercio, los archivos otras varias piezas, donde hay ejecutados por Goya, Lopez, y otros artistas de mérito, diferentes retratos. La Plaza Nueva se empezó á construir el 31 de diciembre de 1829, pues si bien se había tratado de erigirla en varias ocasiones, valiéndose en todas de acreditados profesores, fueron tantos y tales los obstáculos con que hubo que luchar, suscitados alguno; por el interés privado, que solamente con la protección de Fernando VII pudieron superarse. Tuvo á cargo la dirección de esta obra el arquitecto don Ántonio Echevarría. El área de la espresada plaza tiene de longitud 234 pies con 196 de latitud, presentaría diez y ocho arcos, cuya luz es de nueve pies en cada una de las fachadas mayores y catorce iguales á los primeros en forma y dimensiones, en cada una de las

sábado, diciembre 25, 2010

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vos señores, distinguiéndose muy particularmente por las escuadras que en varias ocasiones armó y puso á disposición de los reyes. A principios del presente siglo fue ocupado militarmente el señorío á consecuencia de los movimientos que en él ocurrieron por causa de haber querido imponer derechos sobre algunos artículos de importación y hacer un nuevo puerto, que en obsequio de Godoy se habia de llamar de la Paz, título que aquel favorito usaba. Este movimiento popular, ocurrido en 1804, es conocido en el pais con el nombre de Zamacolada por llamarse Zamacola un escribano, que lo dirigió. De la valerosa resistencia que el señorío de Vizcaya opuso á las huestes de Napoleon, asi como de los sucesos de la última guerra civil, en que ocupan un lugar muy visible los tres famosos sitios de Bilbao, nada podemos decir que no sepan nuestros lectores. Los acontecimientos contemporáneos no ofrecen ningún interés sino cuando se describen minuciosamente, y esto nos es de lodo punto imposible.
Hemos hablado de Vizcaya solamente, réstanos ahora referir los sucesos que tienen relación con las provincias de Álava y Guipúzcoa, las cuales, según queda referido, se incorporaron difinitivamente en la corona de Castilla reinando Alfonso VIII. Hicieron á éste los naturales de ambas provincias señalados servicios en la célebre batalla de las Navas de Tolosa, servicios que también prestaron á los demás reyes en la conquista de las vastas comarcas que los moros poseian, y muy particularmente en la batalla del Salado, y en la toma de Sevilla, Algeciras y Granada.
La situación geográfica de Guipúzcoa en la frontera de una poderosa nación, émula en muchas épocas de España, dio á sus moradores ocasión de manifestar su nunca desmentida lealtad y su proverbial denuedo, según hemos visto al hablar de algunas de sus poblaciones; pero donde mas se distinguieron, en union con los vizcaínos, fué en las empresas navales. Dedicáronse unos y otros antiguamente á la pesca de las ballenas, y era tanta la importancia que daban á este ramo de industria, que será muy raro el puerto del pais vascongado que no use una ballena en su escudo de armas. El famoso fuero de San Sebastian menciona muchos objetos de importación y esportacion, y por él se tiene con seguridad noticia de lo estenso que era el comercio que se hacia en estas costas á mediados del siglo XII.
El carácter activo y emprendedor de estos montañeses, acostumbrados desde su mas tierna edad á los peligros del borrascoso mar que baña sus playas, y la abundancia de maderas de construcción que ofrecía su pais, les hizo aumentar considerablemente el número de sus buques, y emprender con ellos largos viages en el siglo XIV; fruto de estos fué el descubrimiento de la isla y banco de Terranova, la prepotencia que tuvieron los vascongados en las costas occidentales de Europa, el pingüe comercio que hacían, asi en las costas de nuestra península y en el interior de la misma como en los puertos de Francia, Paises Bajos é Inglaterra, y por último el haber sido los que establecieron en la ciudad de Brujas, emporio entonces del comercio, la célebre lonja de dicha ciudad, adelantándose á los ingleses, venecianos y otros pueblos mercantiles.
El poderío de los vascongados empezó á causar celos á la nación inglesa, á la que disputaban aquellos el comercio de lanas. Declaróse al fin la guerra, y se dio un combate naval, en el que los vascongados perdieron veinte y seis buques de alto bordo y fueron dispersados los restantes. No fueron muy felices para los ingleses los resultados de esta victoria, puesto que las hostilidades continuaron, y para poner término á tan larga y destructora guerra se firmó en Londres un tratado de treguas por veinte años entre vascongados, franceses é ingleses, habiéndose hallado al efecto en dicha ciudad los representantes de las marinas de Santander, Vizcaya y Guipúzcoa. Para que nuestros lectores formen una idea del poder marítimo de los ingleses en aquella época, insertamos lo que sobre él dice la Academia de la Historia. «Obsérvese que el rey Eduardo III con quien tenían sus diferencias (los vascongados) era el mismo que con una armada de 100 bageles batió otra francesa de igual número el año de 1319, perdiendo esta 70 navios y cerca de 20,000 combatientes.»
Continuó en el mayor auge el estado de la marina de los vascongados, y á fines del siglo XV los guipuzcoanos, los moradores de esa pequeña provincia, hicieron un tratado de paz con la Inglaterra, en el que entre otras cosas se estipuló que los buques de los guipuzcoanos no hostilizarían á los de los ingleses ni recibirían de estos daño alguno, aunque estuviesen en guerra las naciones inglesa y española.
Muchos y muy señalados servicios prestaron con sus buques los vascongados á los reyes de Castilla. La escuadra que el almirante Bonifaz mandaba cuando ocurrió el sitio de Sevilla, se armó en los puertos de las Provincias Vascongadas, y de los mismos salieron también gran parte de los navios que formaban la escuadra de Felipe II, llamada la Invencible.
De esa costa salió también el primer hombre que dio la vuelta al globo, salió el inmortal Oquendo, y de ella han salido los célebres marinos Mazarredo y Churruca.
Hablemos de Durango, villa situada en el centro de las carreteras que ponen en comunicación á las provincias de Álava y Guipúzcoa con la de Vizcaya, á la margen del rio de su nombre, y en una deliciosa vega. Si bien tiene anchas y espaciosas calles y algunos buenos edificios, no ofrece ninguna particularidad digna de notarse, y nuestro ánimo ademas es hablar de Bilbao.
Difícilmente puede formarse una idea, por mucho que se diga, de lo delicioso, ameno y pintoresco de las inmediaciones de esta última ciudad, situada á la orilla del Nervion y considerada siempre como uno de los pueblos mas sanos, aseados y cultos de Europa. El aspecto de Bilbao es sumamente agradable, sus calles tiradas á cordel y bien pavimentadas, sus casas (entre las que hay algunas de mármol, y no de jaspe como generalmente se cree) bien construidas, sus paseos, y por fin la elegancia y el esmero que en todo se observa, hacen desde luego concebir una lisongera idea, asi del pueblo como de sus moradores. Empezando á reconocer lo mas notable que en esta villa se encuentra, nos ocuparemos de los templos, entre los cuales sobresale la insigne basílica de Santiago, la mas antigua de sus parroquias. Es de fundación inmemorial, y consta que en el último tercio del siglo XIV se mejoró y amplió, habiéndose construido posteriormente el coro, el atrio y el claustro del Ángel.
La parroquia de San Antonio Abad, fundada en el siglo XV, consta de tres naves, en la que nada se

jueves, diciembre 23, 2010

Viage ilustrado (Pág. 526)

caballo en una batalla al rey de Aragon para que se salvase.
Reconciliado con Alfonso VIII de Castilla y recobrando el gobierno que antes de sus desgracias había ejercido en los mas importantes puntos de aquel reino, mereció que se le confiase el mando del ejército aliado de los cristianos en la gran batalla de las Navas de Tolosa. Sabido es el felicísimo éxito de aquella jornanada, y es no menos conocida la generosidad de don Diego, quien repartió el botín entre los reyes de Aragón y Navarra reservando para su soberano la gloria de tan señalado triunfo: proceder muy propio de aquellos hombres que no podían preferir al honor el interés. Sepultáronse en el real monasterio de Nájera, del que fué bienhechor, los restos de este insigne varón «el mayor señor y mejor, dice Garcia de Salazar, y el que mas ganó y mas buenos hechos hizo.» Honró su memoria la santa iglesia metropolitana de Toledo colocando su estátua en el coro, en reconocimiento á las donaciones que á dicha iglesia hizo y á que en ella colocó los trofeos ganados en las Navas de Tolosa. Merece también referirse que la ciudad de Nájera ha considerado desde la muerte de don Diego hasta nuestro siglo, nula toda elección de ayuntamiento que no se publique delante del sepulcro de aquel.
Continuó gozando en Castilla las mismas prerogativas y distinciones que el mencionado, don Lope Diaz de Haro, llamado por sus relevantes prendas Cabeza brava. Hizo servicios de la mayor importancia al Santo rey don Fernando, y falleció en el año 1239.
No estuvo en tan buena armonía con el soberano de Castilla don Diego Lopez de Haro, duodécimo señor de Vizcaya, ni dejó de tener serias desavenencias con los vizcainos por haber infringido sus fueros.
Es muy notable entre los señores de Vizcaya don Lope Diaz de Haro, ya por el grande poder que adquirió, ya por el enlace de su hija con el infante don Juan, hermano del rey, ya también por la trágica muerte que tuvo en el momento en que acalorado por una respuesta firme sacó la espada contra el rey don Sancho el Bravo. La sucesión en el señorío ó candado Vizcaya empezó á ser su origen de civiles discordias á la muerte de décimo cuarto señor don Diego Lopez de Haro. Obtúvole por la fuerza y apoyado en la voluntad de los vizcainos otro don Diego, tío del último; siendo á poco tiempo despojado por el infante don Enrique de aquella dignidad, que un año después volvió á recobrar. Dispútesele, sin embargo, su derecho hasta su muerte, que ocurrió en el sitio de Algeciras; y le sucedió el infante don Juan, por ser esposo de doña María Díaz de Haro, que unos autores cuentan como décima sesta y otros décima sétima en el catálogo de los señores de Vizcaya.
Siendo ya viuda renunció esta sus derechos ó favor de don Juan de Haro, el Tuerto, quien á pesar de ser hijo de un infante de Castilla, tomó el apellido de su madre doña María, circunstancia que prueba la alta importancia que los señores de Vizcaya tenían. Murió don Juan asesinado con otros en un banquete por mandado de Alfonso XI, cuya tutela habia ejercido, y reclamó la posesión del señorío su madre, la ya citada doña maría, la cual vendió su estado á la corona.
Había dejado una hija don Juan el Tuerto casada con el señor don Lara don Juan Nuñez, quien valiéndose de su poder y ascendiente consiguió se restituyese el señorío á su esposa. Las serias disensiones que ocurrieron entre don Juan de Lara y el rey, obligaron á éste á entrar por Vizcaya haciéndose reconocer como señor en las juntas de Guernica, y tomando posesión de todos los pueblos y castillos, escepto del de San Juan de Gaztelugache, situado en la costa, y alguna otra fortaleza. Habíase apoderado en el ínterin don Juan de algunos pueblos de Castilla, cuya restitución le concertó con el rey. Heredó un niño de dos años el condado de Vizcaya, y como don Pedro de Castilla se declaró enemigo de la casa de Lara, le persiguió tenazmente. La muerte de este niño, que con el nombre de don Ñuño de Lara se cuenta el décimo nono señor de Vizcaya, dejó su estado espuesto á los desastres de una guerra civil, pues habiendo casado su hermana mayor doña Juana con don Tello, hermano del rey, y la menor, llamada doña Isabel, con don Juan, infante de Aragón, ambos esposos pretendieron el señorío, fundado derecho que á su esposa asistía, y el segundo en la protección de don Pedro. Derrotó don Tello completamente las tropas auxiliares que don Juan acaudillaba. Entró éste de nuevo acompañado del rey don Pedro, que furioso anhelaba quitar la vida á su hermano don Tello, el cual debió su salvación á la fuga. El infante don Juan, que debia conocer muy poco lo que de un corazón ambicioso se puede esperar, había creído que don Pedro no llevaba otro objeto que ponerle en posesión de la dignidad á que aspiraba, y con pueril sencillez le pidió en Bermeo que le sentasen en el solio de los señores de Vizcaya. Contestóle pérfidamentc el rey que solo esperaba á que por la junta general fuese reconocido, valiéndose al mismo tiempo de cuantos medios estaban á su alcance para que en la espresada junta se declarase que Vizcaya no admitiría otro señor que rey.
Consiguiólo asi, y habiendo pasado á Bilbao, mandó al incauto infante que se presentase en palacio No bien le tuvo delante cuando le hizo matar, y habiendo arrojado el cuerpo á la plaza: «Catad ahí, dijo al pueblo, el vuestro señor de Vizcaya, que vos pedia.».Estas horribles palabras pronunciaba el rey señalando el cadáver del infante don Juan, cuyo nombre y supuestos derechos había invocado al apoderarse del señorío. Fueron igualmente víctimas de la crueldad de don Pedro la madre del desventurado infante, doña Leonor, y las ya mencionadas doña Isabel y doña Juana, sin tener otro delito que el de ser parientas suyas.
Sufió Vizcaya por algun tiempo el yugo de don Pedro, y cuando sucumbió este en Montiel á manos de su hermano don Enrique de Trastamara, recobró don Tello el señorío que legítimamente había poseido como esposo de la desgraciada doña Juana, pero que ya no le pertenecía por haber sido asesinada, segun queda referido. Valióse de algunos fraudes para asegurarse en la posesion de aquel estado, y así no es de estrañar que le disfrutase muy poco, pues murió antes del año de su llegada. Fué jurado entonces (1371) so el árbol de Guernica el infante don Juan, hijo de Enrique II, teniendo el nuevo señor á la sazón trece años de edad. Cuando sucedió á su padre con el nombre de don Juan I, incorporó en la corona el señorío mandando que el título de señor de Vizcaya le usasen los reyes entre los demas dictados de soberanías, y asi continúa practicándose.
Desde esta época ha continuado siendo á la corona de Castilla tan leal como habia sido á sus primiti—

miércoles, diciembre 15, 2010

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Luchas primitivas de Vizcaya


pedir perdón para sustraerse á los mas horribles suplicios, entonaban canciones, desafiaban el poder de su dominador y despreciaban la crueldad de sus verdugos. Los que escaparon vivos de esta terrible lucha fueron vendidos en los mercados públicos y uncidos á las carretas para tirar de ellas como si fuesen animales. Creyendo Augusto que los habia dominado, dejó á España para volver á Roma; pero al siguiente día de la marcha del tirano, las cántabros se habían vengado. En una sola noche dieron muerte á sus señores, y libres otra vez, corrieron al campo de batalla á desafiar á las legiones romanas. Trabóse de nuevo el combate, en que los soldados de Augusto, en mayor número y mas disciplinados, llevaron la mejor parte en las llanuras, mas no quisieron seguirlos á las montañas, donde se refugiaron, seguros de ser á su vez batidos.
Augusto no obstante su orgullo, hijo de tantas victorias, tuvo que resignarse á ofrecer la paz á los cántabros, que no la aceptaron sino á condición de vivir independientes; y de esta época datan sus franquicias, sus privilegios y sus famosos fueros, que con tanto tesón han sostenido hasta nuestros dias. Terminada la guerra lo que no pudo hacer la fuerza lo consiguió la dulzura, y los mismos que habían acudido al combate cuando veian el yugo durísimo que se les quería imponer, llegaron á ser los mas fieles amigos de los romanos cuando estos se contentaron con ser sus aliados y protectores.
Al derramarse los bárbaros del Norte como un torrente impetuoso por los países meridionales de Europa, acabando con la potencia del pueblo rey, los cántabros permanecieron unidos á los romanos y sostuvieron reñidos combates con los invasores, quienes no pudieron sojuzgar á los esforzados montañeses que entre el Ebro y el Océano residian. Permanecieron independientes largo tiempo, aunque sufriendo repetidos ataques de los godos, hasta que Leovigildo emprendió la conquista de aquel áspero pais. Resistiéronse con el acostumbrado esfuerzo sus naturales y detuvieron el ímpetu del enemigo, á quien no le fue dado penetrar en el centro de él, contentándose con ocupar y fortificar varios puntos fonterizos para impedir atrevidas correrías.
Unidos al fin los cántabros y godos con los vínculos de la religion, por haber abrazado unos y otros el cristianismo, agregáronse las Provincias Vascongadas al vasto imperio que sucumbió en las márgenes del Guadalete.
Todos los historiadores están conformes en que los moros no llegaron á penetrar en el territorio vascongado: y aunque nada seguro se sabe de este pais en los primeros tiempos de la dominación sarracena, hay motivos fundados para creer que formó parte desde luego del reino que se erigió en Covadonga. Mas adelante las provincias de Álava y Guipúzcoa se unieron al reino de Navarra, hasta el año 1200 de la era cristiana en que se incorporaron definitivamente á la corona de Castilla. No asi Vizcaya, que durante algunos siglos tuvo sus señores particulares, dignidad que se considera derivada del famoso ducado de Cantabria. Siguiendo estos señores la costumbre general de su época, daban al sucesor el nombre de su abuelo, y asi vemos alternar por largo tiempo en la cronología de aquellos, los nombres de Lope Diaz y Diego Lope, produciendo tal confusion, á pesar de los apodos con que los historiadores han querido distinguirlos, que nada se saca en claro hasta el último tercio del siglo XII y principios del siguiente, en que se ve figurar á don Diego Lopez de Haro llamado el Bueno, el cual llegó á romper con su cuñado el rey de Leon y con el de Castilla, viéndose obligado á retirarse á Navarra en aquella desigual lucha. Siguiéronle ambos monarcas y lo encerraron en Estella, pueblo que no pudieron tomar. Acomodáronse empero con los reyes de Navarra y Aragón, y quedó entonces don Diego sin amparo alguno. Fué á buscarle entre los moros de Valencia, de donde tuvo que huir por haber dado su

lunes, diciembre 13, 2010

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Baños de Cestona


manando, sin que nadie hasta ahora pueda esplicar la causa de tan singular fenómeno.
A dos leguas de distancia de Motrico está Elgoibar, villa situada sobre las márgenes del rio Deva, en cuyo término está el santuario de Arrate en una meseta pintoresca, donde se celebraba una vistosa y muy concurrida romería el 8 de setiembre, y media legua larga mas adelante, en la carretera de Bilbao, la villa de Eibar, último pueblo de la provincia de Guipúzcoa por esta parte, y famosa por sus fábricas de armas, siendo todavía con justa razón celebradas las escopetas de caza, las pistolas y otros muchos objetos que se fabrican en sus talleres. También tiene algunas bellezas artísticas, tales como su iglesia parroquial y el convento de la Concepción, de religiosas franciscanas, que se halla fuera del pueblo, junto á la misma carretera. Llámase á este convento de Isasi por haberlo fundado don Martin Lopez de Isasi y doña Dominga de Orvea en 1593. La iglesia es muy linda; tiene capillas á los lados de la nave, cúpula en el crucero, y un bello retablo mayor de varios cuerpos corintios. Contigua al referido convento está la torre solariega de Isasi, que hoy pertenece á los marqueses de Santa Cruz, y en la que vivió y murió el 11 de marzo de 1634 el infante don Francisco Fernando, hijo de Felipe IV, que confió la educación de aquel á don Juan Isasi Idiaquez, caballero de Santiago, señor de algunas villas en Castilla y de esta ilustre torre.
Bien quisiéramos que los límites á que tenemos que reducirnos para llenar el volumen señalado al vasto plan de nuestra obra, nos permitiesen referir con la estension que merece la historia de Vizcaya, que puede decirse es la de todo el pais vascongado, pues nadie ignora que las tres provincias hermanas se han considerado siempre como una sola por la identidad de carácter, de leyes, usos y constumbres, y hasta por la semejanza topográfica. Hay, sin embargo, diferencia, á la manera que la hay también entre los hijos de un mismo padre; pero esta diferencia apenas perceptible, sin un detenido examen, es mucho menor todavía cuando se consulta la historia. De ella aparece, remontándonos á los tiempos antiguos, que en el pais vascongado, llamado anteriormente Cantabria, fué donde se establecieron los primeros pobladores de España, que este pais comprendía, no solo las tres provincias que nos ocupan, sino lo que ahora designamos con el nombre de Rioja y montañas de Santander, que á la parte de Oriente de Cantabria estaba la Vasconia, que hoy llamamos Navarra, y en fin, que los cartagineses, por mas que algunos autores hayan sostenido lo contrario, no pisaron jamás este suelo clásico de la independencia.
Cuando Roma, señora del mundo, se posesionó de España, trató de someter también á los cántabros, que antes tuvo por aliados para combatir á los cartagineses; pero le opusieron una tenaz resistencia, y convencido Pompeyo que era imposible dominarlos, prefirió tenerlos por amigos y los llevó á Grecia, donde se distinguieron por su valor en la célebre batalla de Farsalia. César siguió el ejemplo de Pompeyo; pero Augusto, mas orgulloso ó menos político que César, los declaró una guerra de esterminio, en la que los cántabros sucumbieron á millares; pero no se subyugaron á los romanos. Vencidos perecían en la hoguera sin distinción de sexos ni edades; mas en lugar de

viernes, diciembre 10, 2010

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iglesia parroquial, dedicada á San Sebastian de Soreasu, es muy buena. Consta de tres naves, cuyas bóvedas sientan sobre ocho altas columnas de escelente efecto. En una capilla hay un suntuoso sepulcro, de don Martin Zurbano, obispo de Tuy, natural de esta villa, y otra de las capillas fundada por Nicolás Saez de Elola, capitán del ejército del Perú cuando su conquista: tiene capellanes, órgano y ornamentos que no pertenecen á la parroquia. Consérvase en esta la pila en que fué bautizado San Ignacio, cubierta en otro tiempo de adornos de plata, y también se guarda la efigie de dicho santo de igual metal, que estuvo antes en el retablo mayor del convento.
El 31 de julio, dia del santo patrono, celébrase en el santuario de Loyola una de las mas alegres y concurridas y vistosas romerías del pais vascongado, solemnizándola con funciones magníficas, asi religiosas como públicas, la villa de Azpeitia: entre las primeras es notable la procesión que se hace desde la parroquial de la citada villa hasta el colegio, y entre las segundas los bailes, las corridas de toros y los fuegos artificiales, dando á todo realce lo ameno del sitio, lo suave de la temperatura y lo suntuoso del descrito monumento.
También es digna de visitarse la magnífica casa de baños de Cestona, que tan merecida reputación goza por lo salutífero de sus aguas termales, cuya temperatura es de 27 á 29 grados de Reaumur. Conduce á este establecimiento, que dista poco mas de una legua de Azpeitia, un camino abierto hace muy pocos años á la orilla del rio Urola, y se halla situado á la izquierda de dicho rio en sitio estremadamente pintoresco. Su capacidad, el lujo de las habitaciones y el esmero del servicio le han grangeado tal reputación, que no solo concurren á él en la estación de verano las personas que necesitan tomar las aguas, sino otras muchas que van á pasar una temporada como pudieran hacerlo en la mejor casa de campo, pues á todas las ventajas de una posesión campestre, añade la de hallarse alli reunida la sociedad mas elegante de la corte y principales ciudades de España. Cerca de los baños está el pueblo de donde toman el nombre, punto de paseo ordinario para los bañistas, y en el que nada hay que ver mas que la iglesia parroquial dedicada a la Natividad de Nuestro Señor y la casa del consejo, con un espacioso salon para juntas y una armería, donde se guardan chuzos, partesanas y otras armas antiguas. En las inmediaciones de Cestona está el monte Erchina, en el que se encuentra cristal de roca que duplica los objetos como el de Islandia, y en su término se hallan el palacio del marqués de San Millan, habitado por su dueño, que nada ha omitido para enriquecerle con muy preciosos objetos; la fondería propia del duque de Granada, donde se hacen los frascos para el azogue de las minas de Almadén, otros cuatro palacios y la vieja basílica de Santa Engracia, situada en una alta y escarpada montaña á media legua del pueblo.
Para ir á Deva se pasa por Azcoitia, bonita población á media legua de distancia de Loyola; su iglesia parroquial, la casa de ayuntamiento y la llamada de Idiaquez, es lo único que llama la atención. En los muros de esta última casa fijaban los parientes mayores los carteles de desafío, cuando los funestos bandos Oñecino y Gamboino, devastaban este pais. En ella recibió también don Carlos en 1838 á su esposa doña Teresa de Braganza y ratificó el matrimonio, que por poderes habia contraído con aquella señora, siendo este el único suceso de alguna importancia que en esta villa ocurrió durante la pasada guerra.
Deva es un puerto de mar que en la temporada de baños comparte la concurrencia con San Sebastian; en esta última ciudad se hace una vida de corte en miniatura, con todas las comodidades, con todas las ventajas y con todos los inconvenientes de las grandes poblaciones; en Deva por el contrario, la vida es quieta y tranquila, es una vida campestre, sana y agradable, pues si algo falla de algunas comodidades y diversiones, para los que á ellas están acostumbrados, en cambio se goza de completa libertad y de una franqueza inmejorables. Está situada la villa que nos ocupa en un pequeño llano que hay entre la orilla derecha del rio de su nombre, junto á la misma embocadura, y la falda de una elevada montaña donde se cree que estuvo la ciudad de Tricio—Tubólico. Su posición topográfica es tan beneficiosa para el comercio, asi de importación como de esportacion, y fué tanto el movimiento de este puerto en lo antiguo, que un pequeño arbitrio que se estableció sobre las mercaderías que entraban en él, bastó para costear la fabricación de la iglesia, toda de piedra y una de las mejores de las Provincias Vascongadas. Son muy concurridas en Deva las fiestas de San Roque, y objeto de gran devoción el antiquísimo santuario de Nuestra Señora de Iciar, cuya sagrada imagen se cuenta entre las aparecidas, y es tanta la veneración con que los guipuzcoanos la han mirado siempre, que en el siglo XVI todos los buques de la provincia al cruzar por delante lo saludaban con salvas de artillería y con otras demostraciones de particular afecto. Escribió la historia de la santa imagen que en esta iglesia se adora, don Pedro José de Aldazabal y Murgia.
Desde Deva se pasa á Motrico que dista muy poco, pequeño puerto de la costa rodeado de elevadas montañas, y cuyas calles son escaleras que hay que subir y bajar continuamente para pasar de unas á otras. Tiene algunas buenas casas, entre ellas la del duque de Granada, el palacio de Urreztieta y la casa de ayuntamiento, de nueva construcción, pues la antigua la quemaron los franceses en 1811. Es digna de visitarse la iglesia parroquial construida con los diseños de don Silvestre Perez, y un convento de canónigas, de San Agustín, que conserva dos cuadros de la escuela alemana, uno de los cuales es de Wandick; en la sacristía hay también una pintura de Murillo, propiedad de la villa. En la parte occidental existen dos muelles construidos en distintas épocas, y cerca del puerto una caverna, en la que se entra embarcados, y tiene la particularidad de presentar un capricho de la naturaleza que imita un crucifijo.
Se sale de Motrico en dirección á Elgoibar por la carretera guarnecida por ambos lados de viñas, planta muy poco común en este pais, y se detienen los viageros en Mendaro, pueblo muy pequeño, pero no de malos edificios, en cuyas inmediaciones está la famosa fuente intermitente llamada Quilimon; es un manantial que arroja tan abundante cantidad de agua á borbotones, que á pocos pasos de distancia y sin recibir mas caudal, mueve las ruedas de los barquines y mazos de una ferrería y cuatro molinos de tres piedras cada uno; pero todos los veranos se observa la intermitencia en esta fuente, pues sucede que una, dos ó tres veces cuando mas se le antoja no dar agua por espacio de doce horas cabales, y luego continúa

jueves, diciembre 02, 2010

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dicalmente aquel mal, dispuso Enrique IV echar por tierra todas las casas fuertes en que los parientes mayores residían, y desde las que seguidos de sus deudos y parciales llevaban á los cercanos pueblos el esterminio y la muerte. Quedaba esta casa comprendida en el mandato del rey, y no queriendo éste que enteramente desapareciese tan ilustre solar, recuerdo de muchos y señalados servicios, permitió que solo fuese demolida par su parte superior, la que después se hizo de ladrillo, quedando la fachada en el estado en que hoy se ve. Tenia para su defensa unos pedreros que han llegado á nuestros días.
Era señor de la referida casa á fines del siglo XV un caballero llamado don Beltran, el cual tuvo ocho hijos y varias hijas. Fué el menor de esta numerosa prole un discreto, agraciado y animoso niño, que desde su mas tierna edad daba muestras de un entusiasmo guerrero y de una ambición de gloria, que hacían concebir de él las mas lisongeras esperanzas, en una época en que los ejércitos españoles recogían inmarcesibles laureles en varios hemisferios. Este niño era el mismo que había de fundar la famosa compañía de Jesus, era Ignacio de Loyola. Según correspondía á su elevada cuna, fuéle concedido entrar en palacio para ser pago de Fernando el Católico, empero como los placeres de la corte y las intrigas palaciegas no estaban en armonía con sus inclinaciones, dedicábase esclusivamente al arte militar, que por sí mismo le enseñaba el duque de Nájera, su pariente y protector. Llegó por fin el deseado momento de pasar al ejército, y se vio Ignacio rodeado de las mas brillantes ilusiones. Enamorado ciegamente de una principal señora, no anhelaba otra dicha que la de hacerse digno de poseerla, dándose á conocer por señalados rasgos de heroísmo. ¡Asi le hacían pensar los estímulos de su abrasado corazón! ¡Asi constantemente suspiraba por objetos que para siempre habia de abandonar!
Correspondió la conducta de Ignacio en el ejército á la idea que de su esfuerzo y denuedo se había concebido, y mereció que se le confiase el castillo de Pamplona cuando las tropas francesas, dueñas de una parte de Navarra, se dirigían á la capital. Defendió heroicamente el fuerte que se habia puesto á su cargo, y en el momento en que mandaba á sus soldados, una bala de cañón dio á su lado é hizo sallar un pedazo de piedra, que hiriendo al bizarro gobernador en una pierna, se la partió dejándole caer al foso.
Apoderáronse de su persona los franceses, y como en aquellos tiempos solo se estimaba y honraba al contrario por su valor y constancia, fué tratado por aquellos con el miramiento que su valerosa resistencia merecía. Dispensáronle al instante cuantos remedios y cuidados exigía su peligrosa herida, y por sí mismos le condujeron en una litera á este palacio de Loyola, tan luego como el estado de su salud permitió concederle este consuelo. ¡Dichosos tiempos en los que tanta estima se hacia del noble proceder!
Agravóse Ignacio en esta casa, y dando ya pocas esperanzas de vida, se le administraron los sacramentos: en tal estado tuvo en sueños una misteriosa y consoladora vision en que se le apareció San Pedro, y tocándole con la mano le curó. Sucedió á este sueño el alivio, y como la convalecencia era larga, pidió para entretenerse libros de caballería, lectura muy acomodada á su carácter, pues en ellos so trataba de amores, encuentros, cuchilladas, y se daban ejemplos de una generosidad sin límites, Hizo el acaso, ó por mejor decir la Providencia, que en este palacio se hallasen únicamente vidas de santos. Tomólas con desden Ignacio; pero á medida que leia se iba convenciendo de que no es tan difícil vencer á un enemigo por fuerte que sea como vencerse á sí mismo, empresa gloriosa que se decidió á acometer.
Renunció desde luego los honores, las dignidades, todo en fin cuanto hasta entonces le habia lisongeado, consagrándose enteramente á servir á Jesucristo. Pasó al monasterio de Monserrat en donde hizo confesión general, colgó su espada en un pilar del templo, repartió sus ricos vestidos entre los pobres, y cubriendo su cuerpo con un tosco saco, descalzo, con la cabeza descubierta y con un bordón se dirigió á Manresa. No le seguiremos en sus largas peregrinaciones, porque el plan de esta obra nos impide estendernos como quisiéramos. Limitámonos por tanto á decir que después de pasar por las mas duras pruebas, que á la esperanza de un galardón eterno está reservado soportar, se retiró á una horrible caverna en donde las penitencias y maceraciones le pusieron á peligro de perecer. Visitó la Tierra Santa, y restituido á España aprendió la gramática con ánimo de hacerse eclesiástico; continuó los estudios en Alcalá, Salamanca y París, en donde conoció á Francisco Javier, Diego Lainez y otros cuatro, á quienes propuso hacer voto reunidos de emplearse en la salvación de las almas. Aprobaron todos la idea y la llevaron á efecto el 15 de agosto de 1534 en la iglesia Montmartre, decidiéndose á pasar á Roma á ponerse á las órdenes del Papa y marchar al punto que los designase. Quiso antes Ignacio visitar su palacio, y en efecto, lo verificó aunque sin detenerse en él mas que algunas horas, escogiendo para residencia el hospital de Azpeitia.
Anhelando resarcir el daño causado por la vida mundana que en estos sitios habia tenido, redobló sus penitencias, predicó fervorosamente á sus paisanos, y después de haber hecho muchas conversiones, fué á reunirse con sus compañeros, cuyo número se habia aumentado. Presentáronse á Paulo III, quien dio permiso para que pudiesen todos ser ordenados de sacerdotes por el obispo que escogiesen, en virtud de lo cual celebraron su primera misa, habiéndose para ello preparado con ejercicios por espacio de cuarenta dias. Establecidas las reglas del naciente instituto, dijo Ignacio á sus compañeros que pues se habían reunido para declarar guerra á la heregía y al libertinage bajo la bandera de Jesucristo, llevasen por divisa la cruz y por lema ad majorem dei gloriam, y cuando les preguntasen quienes eran contestasen de la compañía de Jesús.
Falleció este eminente varón el dia último de Julio de 1.556 teniendo el consuelo de ver estendido su instituto por ambos contínentes, en los que se fundaron antes de su muerte mas de cien colegios. Beatificóle en 1609 Paulo V y le canonizó en 1622 Gregorio XV.
Reconocida la Santa Casa penetraremos en el vasto y suntuoso colegio, que se estiende por uno y otro lado del templo, si bien por desgracia no se halla terminado. En la parte que está concluida arrebatan la atención del observador la grandiosa escalera, los espaciosos tránsitos, los grandes palios, la oportuna distribución interior, y otras muchas circunstancias que fuera prolijo referir.
La villa de Azpeitia situada á la margen izquierda del Urola, consta de tres calles rectas, con buenos edificios, empedradas y enlosadas con esmero. Su

martes, noviembre 30, 2010

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Santuario de Loyola


costados, confluyen lodos en una meseta desde la que arranca otro ramal que termina en el pórtico de la iglesia; este mismo pórtico de ricos mármoles con cuatro estatuas que le embellecen; el retablo mayor con sus embutidos y mosaicos, aunque no de muy buen gusto; la gran cúpula, que por ser toda de piedra creyeron algunos que no se podia cerrar, hasta que el arquitecto don Ignacio de Ibero les demostró lo errado de su opinion; en fin, cuanto se ofrece á la vista asi esterior como interiormente, todo es grandioso y digno, sin que el recargo de los adornos que algunos inteligentes le han criticado con justicia, pueda oscurecer su mérito, ni disminuir la grata impresión que produce al que lo examina.
Para facilitar la comunicación del templo con la Santa Casa, con dos sacristías, que están al lado del altar mayor, y con el colegio, se hallan ocho puertas, sobre las cuales hay otras tantas tribunas con desproporcionados antepechos. Ni unas ni otras se ven desde el centro; porque están situadas al frente de los machones que sostienen la cúpula. Después de haber fijado la atención en los esquisitos mármoles que forman el pavimento y cubren ó empelechan, valiéndonos de esta palabra técnica, los muros y pilares hasta el anillo, pasemos á reconocer el palacio y la Santa Casa.
Saliendo por una de las ocho referidas puertas nos hallaremos en un patio estrecho, en el que, y á la derecha, se descubre un edificio cuya altura tendrá unos 56 pies. La parte inferior está labrada de piedra, y el resto hasta la cornisa de ladrillo.
Ese edificio de severo aspecto es la antigua é ilustre casa—solar de Loyola, es la Santa Casa, asi llamada por haber nacido en ella el gallardo caballero que defendió heroicamente el castillo de Pamplona, el célebre fundador de la compañía de Jesús, el bienabenlurado Iñigo de Loyola.
Una puerta con arco apuntado, sobre la cual están los blasones de la nobilísima familia de Loyola, da paso al interior, dividido en tres pisos, que todos son al presente oratorios. El del primero que fué establo, y no falla quien opina que en él nació San Ignacio por querer su madre que tuviese esta semejanza con N. S. Jesucristo, esta dedicado al Sacramento y á la Purísima Concepción. El del segundo, que era el primitivo oratorio de este palacio desde muy antiguo, tiene la circunstancia de haber celebrado en él su primera misa San Francisco de Borja. Perpetúa la memoria de este suceso un cuadro, que representa al santo duque con casulla en el acto de dar la comunion á su hijo don Juan.
Réstanos aun reconocer la parte mas notable de esta casa, que es la Santa Capilla, situada en el último suelo.
Lo rico de su ornato y el haber sido la pieza donde nació el Santo Iñigo y en la que se convirtió con la lectura de libros devotos, cuando convalecía en ella de las heridas recibidas en Pamplona, la hacen digna de la atención de los viageros. Su pavimento y las jambas de las ventanas son de esquisitos mármoles, su lecho que casi toca á la cabeza de quien le examina, está decorado con prolijos adornos y tres bajos relieves que un escultor portugués, llamado Jacinto de Vieyra, ejecutó gratuitamente á su paso para Roma, adonde iba en peregrinación. Represéntase en ellos á San Ignacio predicando á sus paisanos, dando la bandera de la fé á San Francisco Javier, y recibiendo á San Francisco de Borja, que vestido de grande de España se arroja á sus pies. Venérase en esta capilla un dedo del santo que en ella nació y se convirtió.
Antes de pasar al colegio permítasenos decir alguna cosa sobre la historia de la Santa Casa que acabamos de reconocer. Este edificio, cuyo origen, como el de los demás solares de Guipúzcoa y Vizcaya es imposible averiguar, porque se pierde en la antigüedad mas remota, era habitado por una familia que fué creciendo en lustre y poder, hasta el punto de mantener gente en campaña, como lo acredita la caldera pendiente de llares que ostenta su escudo, insignia y blasón de ricos—hombres. Debióse la reedificación de esta casa—palacio á un abuelo de San Ignacio, quien según la costumbre de su tiempo hizo un castillo con sus correspondientes almenas.
Sabido es que el en siglo XV afligían á este pais las sangrientas discordias suscitadas por los célebres bandos Oñecino y Gamboino, y que deseando cortar na—

domingo, noviembre 28, 2010

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Atropello de un alguacil

Enriquez de Cabrera y doña Teresa Enriquez de Velasco, marqueses de Alcañices, y de Oropesa de Indias, en virtud de escritura otorgada en la ciudad de Toro á 24 de mayo de 1681, con la espresa condición de que no se demoliese pared alguna del espresado palacio, por respeto á su venerable antigüedad, Aprobó esta escritura el señor don Carlos II en 14 de julio del mismo año, y el 19 de febrero del siguiente, á nombre de la reina, tomó posesión del mencionado palacio don Manuel de Arce, corregidor de Guipúzcoa; acto que se celebró con grande aparato en presencia de personas distinguidas, y le solemnizó la brillante compañía de paisanos armados de Azpeitia. Hallándose en el real sitio del Buen—Retiro la reina doña María Ana, firmó en 24 de mayo de 1682 la escritura de fundación de este colegio, y pidió á su hijo que le incorporase en el patronato "real con las mismas preeminencias, prorogativas, gracias y esenciones que gozaban el monasterio del Escorial y los conventos de las Descalzas v Encarnación de Madrid. Accedió el señor don Carlos II á las instancias de la reina madre, despachando una cédula el 23 de marzo de 1683, por la que en todas partes confirmaba la referida fundación.
Dueña la compañía de Jesús de la Casa—Palacio de Loyola desde el día 14 de agosto de 1682 por merced de la reina, tomó las oportunas disposiciones a fin de levantar el colegio, y en su consecuencia se puso la primera piedra el dia 28 de marzo de 1689. Hizo en Roma los correspondientes diseños el arquitecto Carlos Fontana, á quien habían dado fama en aquella ciudad, y aun en toda Europa, las muchas obras que proyectó y dirigió durante los pontificados de Inocencio XI1 y Clemente XI. Ignoramos el nombre del artista que se encargó de ejecutar los vastos y difíciles planes de Fontana, constando tan solo que en el primer tercio del siglo XVIII se puso al frente de la obra (que por su mucho coste segura con lentitud) el guipuzcoano don Ignacio de Ibero. Sucedióle don Javier Ignacio de Echevarría, que aun continuaba dirigiéndola en 1767, cuando ó causa de la espulsion de los jesuítas quedó este monumento en el estado en que hoy le vemos, pues desde dicho año no se ha colocado una sola piedra. Los diseños de Fontana, á pesar de la severa crítica que de las obras de este arquitecto hace Milizia, eran dignos de elogio, como lo serian todas las partes del edificio si el que tuvo á su cargo la dirección no le hubiese afeado con estravagantes adornos.
Ocuparon este colegio los jesuitas basta la espulsion verificada por orden de Carlos III; posteriormente se trasladaron á él los canónigos premostratenses de Urdax por haber incendiado los franceses en la guerra de la república el insigne monasterio de San Salvador. Volvieron los individuos de la compañía de Jesús á esta casa en el reinado de Fernando VII, y permanecieron en ella hasta principios de 1841, es decir, seis años después de haber sido estinguida la referida compañía en el resto de España.
La planta del edificio de Loyola es un paralelogramo rectángulo, en el que con el auxilio de resaltos, se figura ingeniosamente un águila en actitud de levantar el vuelo, aludiendo al título de imperial que dio á este colegio su fundadora por ser hija del emperador de Alemania Fernando III. Representa el cuerpo del águila el templo, el pico la portada, los dos lados del colegio las alas, y la cola un resalto en que se halla el vasto comedor y varias piezas accesorias. La fachada principal mira al nordeste y tiene de ostensión, asi como la opuesta que da al Sudoeste 524 pies, ocupando el centro la portada de la iglesia: cada uno de los lados menores no pasa de 210 pies, comprendiendo toda la fábrica 122,000 pies de área próximamente.
Larga seria y agena de nuestro propósito la descripción artística de este santuario; la estensa y magnífica escalinata compuesta de tres ramales, que partiendo el mayor por el centro y los menores por los

jueves, noviembre 25, 2010

Viage ilustrado (Pág. 519)

llado y muerto el judío Gaon, para que su trágico fin sirviese de escarmiento á los demas usureros que en tales tratos le sucediesen, y no osaran infringir los privilegios de la provincia. Sintió el rey la muerte del judío, y resuelto á vengarla salió de Fuenterrabía con mucho número de caballos; mas habiendo tenido noticia los habitantes de Tolosa de la indignación del monarca, se refugiaron en una montaña vecina y dejaron abierta la villa y despoblada a Enrique, quien mandó derribar la casa en que sucedió la desgracia de Gaon y dictó varias providencias contra los culpables. Enterado luego el rey del injusto proceder de su arrendador, perdonó á los tolosanos, y á ejemplo de sus predecesores mandó que nunca se pidiese el citado tributo.
Otro de los hechos que mas sobresalen en la historia de Tolosa, es la batalla de Beotibar. indignados los navarros contra los guipuzcoanos desde que estos se unieron á los castallanos en el año 1200, hacia sin cesar robos y correrías en la frontera de Guipúzcoa. No quedaban impunes tamañas demasías, puesto que los guipuzcoanos perseguían incesantemente á sus vecinos, de los que tan mal trato recibían. Llegaron á ser las hostilidades entre las gentes de uno y otro pais tan continuadas y tan desoladoras y sangrientas, que según dice Henao, no podia ser mayor la destrucción si hubiesen hecho la guerra con anuencia de sus príncipes.
Acrecentáronse estos males en el año de 1321, porque dueños los navarros de los castillos de Gorriti y Lecumberri, recorrían la comarca de Tolosa, llevando por do quiera la muerte y la ruina, y después de hacer cuanto daño podian, retirábanse al abrigo de sus fuertes. Para que de una vez terminasen tantos desastres, se apoderó un cuerpo de guipuzcoanos del castillo de Gorriti, siendo casi al mismo tiempo demolido el de Lecumberri por la valiente compañía de Tolosa. Sucedió esto muy al principio del reinado de Carlos IV en Francia y I de Navarra, llamado el Hermoso, y siendo gobernador de Navarra Ponce de Morentain, vizconde de Anay, de nación francés, el cual ansioso de recobrar las perdidas fortalezas y conquistar la provincia de Guipúzcoa, al frente de un ejército compuesto de navarros, gascones y franceses, entró en Berástegui, villa que saqueó y quemó, y «en cuya iglesia, dice Garibay, se hizo harto desacato.» Esperábale al osado general el castigo de estos delitos en el pequeño llano de Beotibar.
Forman la entrada de este, viniendo de Navarra, estrechos pasos, difíciles de franquear si hay en ellos una corta fuerza que oponga resistencia, y fatales para una retirada sí la fortuna abandona al invasor.
Llegó á Guipúzcoa la noticia de la venida de Morentain, y reunióse de pronto alguna gente de guerra con la compañía de Tolosa, que como mas próxima fué la primera que acudió al punto amenazado, y viendo la superioridad numérica del enemigo, ocuparon los guipuzcoanos ventajosa posición como prácticos que eran en el terreno, situando parte de su fuerza en el punto oportuno, á la entrada del parage llamado de Beotibar, y la restante en una alta montaña que ofrecía comodidad para colocarse en ella mucha gente. Refiérese que ademas usaron de un ardid, que fué subir á la montaña tablas de cubas, y armándolas atestáronlas de piedras, lo que asimismo hicieron con varias clases de vasijas, y llenas y cerradas unas y otras las arrojaron sobre el enemigo, como también muchas y muy grandes piedras sueltas. Metidos los franceses y navarros en aquellos estrechísimos lugares, destrozados por las piedras que de la dicha montaña con gran ímpetu caian, atacados valerosamente por los guipuzcoanos que en el llano estaban, y abrumados por el mucho número de sus tropas, no fueron poderosos para defenderse ni menos para ofender. Derrotados que fueron por los guipuzcoanos, pusiéronse en fuga, en la que acometidos por todas partes perdieron gran número de soldados, dejándolos ó muertos ó prisioneros entre aquellas angostas y fragosas veredas.
Dióse esta sangrienta batalla un sábado á 10 de setiembre del citado año 1321, siendo los primeros gefes de la gente guipúzcoana Juan Perez de Loyola y Gil Lopez de Oñaz. Garibay, Mariana, Henao, y otros historiadores refieren este suceso, y dudan con razón que el número de soldados de una y otra hueste fuese el que consta por antiguos documentos, y es de 800 los guipuzcoanos y 70,000 en el campo enemigo, lo que se atribuye á equivocación en los números; Garibay opina que serian 8,000 los guipuzcoanos; empero habiéndose reunido estos de pronto y habiendo formado la mayor parte de su fuerza la compañía de Tolosa, puede creerse que el error esté en dar á los enemigos 70,000 hombres, siendo acaso 7,000.
Entre los muchos franceses y navarros que en este combate murieron, cúpoles tal suerte al almirante Bernaul, á un hermano del general Morentain, y otros principales personages. Contábase entre los prisioneros Martin de Aibar, hombre cruel que había prometido hacer tanto daño á los guipuzcoanos que ni aun la luz del sol gozarían si por ella no diesen dinero. Tan inhumanos deseos no pudieron realizarse, pues quedó prisionero de los mismos á quienes pensaba perseguir y atormentar, y á los tres dias murió; si de heridas, si de pesar no lo dicen las historias.
Hiciéronse dueños los guipuzcoanos de un rico botin, y de las armas y de los pertrechos de guerra del enemigo, volviendo á Tolosa cubiertos de gloria y cargados de despojos de sus poderosos contrarios.
En memoria de este hecho de armas se celebran aun en el dia grandes fiestas por San Juan que son muy concurridas.
El camino que de Tolosa conduce á Bilbao es una obra atrevida del genio vascongado, abierto al través de enormes montañas, cuya cumbre se eleva á veces por encima de las nubes y presenta á cada paso sorprendentes vistas que cautivan la atención del viagero. A cuatro leguas de distancia y al descenso del puerto llamado Mauria, se encuentra la villa de Azpeitia y el nunca bastante ponderado valle de Loyola, cuyo territorio, que se considera con razón aun el mas pingüe de la provincia, ofrece el aspecto de un vasto, ameno y bien cultivado jardín. Al estremo de este valle está la peña Itzarritz, obra portentosa de la mano del Altísimo, y al frente de ella como para añadir primor á primor, grandeza á grandeza y maravilla á maravilla, el santuario de Loyola, verdadero prodigio del arte levantado por la mano del hombre. Mandó construir esta gran fábrica la reina doña María Ana de Austria, viuda del señor don Felipe IV, la cual deseosa de que en la casa nativa de San Ignacio se erigiese un colegio de la compañía de Jesús, consiguió que en su favor hiciesen cesión del palacio de Loyola, hoy Santa Casa, sus poseedores don Luis

lunes, noviembre 22, 2010

Viage ilustrado (Pág. 518)

la admiración de los inteligentes. Sin otro apoyo que el estribo de poco espesor que está en el vértice, carga sobre el referido arco toda la torre con mas de sesenta hiladas de piedras sillares, y sostiene ademas el empujo de la pared meridional de la iglesia.
Tiene Rentería un convento de religiosas dedicado á la Santísima Trinidad, fundado en 1593 por tres hermanas naturales, de Apellido Anteazu, y hubo un convento de frailes capuchinos, cuyas ruinas se ven contiguas al camino.
Es admirable espectáculo, aunque no singular ni nuevo, el que ofrecen varias huertas y heredades ocupando el sitio en que hace tres siglos surcaban embarcaciones de mucho porte. Hállase aun vestigios de los antiguos muelles y astilleros, y en 1762 se descubrió una escalera de piedra arenisca, de catorce gradas, y cerca de ella una argolla de fierro, que sirvió sin duda para amarrar los buques, por ser acaso el sitio del embarcadero.
Desde Rentería se pasa á una pequeña población situada á la parte opuesta del canal ó rio de Pasages; su iglesia parroquial, dedicada á San Juan Bautista, es antigua y bastante buena; pero lo que mas llama la atención es la basílica del Santo Cristo, que ocupa el centro del pueblo, y se supone que la fundó San Leon, obispo y mártir de Bayona. Es objeto de mucha diversion en el pais, y el 14 de setiembre hay gran fiesta, á la que acuden en romería de todos los pueblos de la provincia.
Por estas cercanías están las poéticas bateleras de Pasages, que nada tienen de poéticas en verdad.
Pasages es una pequeña villa que consta de dos barrios, el de San Juan y San Pedro, divididos por un profundo brazo de mar, de modo que la comunicación entre ambos citados barrios se mantiene por medio de barcas, pues no hay puente que los una. Hace algunos años se pensó en la construcción de un gran puente colgante á manera del de Cubzac, en Francia, pero se abandonó el proyecto por su escesivo costo, y es probable que no se lleve á cabo nunca: la población no tiene nada que ver, y solo el puerto ha adquirido gran celebridad por ser el mas seguro de toda esta costa y por los astilleros que tuvo, donde se fabricaron todas las capitanías de las armadas de España durante la dominación de la casa de Austria. Felipe IV lo visitó en mayo de 1660, y prendado de la agilidad y destreza con que los mugeres manejan el remo, se trajo á Madrid varias de ellas para el servicio de las góndolas del estanque del Retiro, y sin duda do este hecho tiene origen la fama de las bateleras.
Dos caminos iguales en distancia conducen actualmente de San Sedastian á Tolosa, el antiguo por Hernani y el nuevo por Lasarte; pero el año de 1816 este último no estaba todavía transitable, ni existia en Lasarte la magnífica fábrica de hilados y tejidos de algodón de los señores Brunet, que hoy existe, ni tampoco la de fundición del señor Lasala con el molino harinero que tiene contiguo; todos estos establecimientos son modernos y posteriores á la construcción del camino que se abrió al público en 1847. Se pasa por Hernani y se ve la iglesia parroquial, donde está sepultado el capitán Juanes de Urbieta; que fué el que prendió al rey de Francia Francisco I en la célebre batalla de Pavía el año de 1525, libertándole al propio tiempo la vida, de que querían privarle algunos soldados por ignorancia ó por malacia Agradecido el augusto cautivo á los generosos esfuerzos que hizo Urbieta para salvarlo, le dijo que designase el galardón que mejor le pareciese para otorgársele, y éste solo pidió, y obtuvo al punto, el rescate de su general Moncada que se hallaba prisionero en el campo enemigo. Juanes de Urbieta fué natural de Hernani, caballero de la orden de Santiago é individuo del cuerpo de los cien continos ó continuos que formaban la guardia del emperador Carlos V como rey de España; murió en 1553, y su sepulcro está al lado del Evangelio con una inscripción, ya casi borrada, que él mismo dejó escrita, y en la que se menciona el hecho que acabamos de referir.
Cerca de Hernani se ve el monte de Santa Bárbara, llamado asi por una ermita que hay en la cumbre, convertida en fuerte desde la última guerra civil, que en esta parte de las Provincias Vascongadas es donde mas señales ha dejado, y se conservan todavía, de devastación y ruina. La altura de Oriamendi, perdida y vuelta á reconquistar por los carlistas en marzo de 1837, el pueblo de Urnieta, casi reducido á escombros, el puente de Andoain, testigo de la muerte del general Gurrea, y las negruzcas paredes, restos de edificios incendiados que se encuentran á cada paso, en las inmediaciones de San Sebastian, en el barrio de Loyola y en toda la distancia de cuatro leguas hasta cerca de Tolosa, recuerdan sin cesar los horrores de una lucha tanto mas sensible cuanto que fué de hermanos con hermanos. El cielo preserve en lo futuro á este hermoso pais de tamaños desastres, y no permita que se vuelva á ver jamás regado con la sangre de sus hijos.
Tolosa es desde el año 1841 la capital de la provincia de Guipúzcoa: antes lo fué San Sebastian, y esta circunstancia contribuye á mantener cierta rivalidad entre ambos pueblos; pero en honor de la verdad mas útil que perjudicial, porque se revela en las mejoras materiales que en estos últimos años han llegado á ser de consideración. Tiene muy buenas calles y escelentes edificios, paseos, fondas y templos: la iglesia parroquial, dedicada á Nuestra Señora bajo el titulo de la Asuncion, es de lo mejor de la provincia, y sobre todo el retablo mayor, que habiendo perecido en un incendio en 1781, se construyó de nuevo después de la guerra de la Independencia. En el dia nadie que va á Tolosa deja de visitar las dos magníficas fábricas de paños y de papel continuo, en donde ambos productos se elaboran por el sistema moderno, con igual perfección que en los mejores establecimientos análogos del estrangero.
Es célebre en la historia la junta que tuvieron en esta villa el dia 10 de agosto de 1391, los procuradores de ella y los de Segura, Mondragon, Motrico, Guetaria, Villafranca, Vergara, Salinas y Zarauz, para defender la hidalguía de los provincianos y oponer enérgica y justa resistencia á las arbitrariedades de los arrendadores de las rentas reales, asi como el motín que huvo contra un judío de Vitoria llamado Gaon. Tenia éste en arriendo las rentas de la corona, seguir costumbre de aquellos tiempos, y creyendo que por hallarse el rey Enrique IV en Fuenterrabia, era fácil exigir contribuciones, aunque no hubiese derecho para hacerlo, se obstinó en cobrar el tributo llamado Pedido; pero irritados los tolosanos con tan desusada é injusta demanda, se sublevaron, y aunque la autoridad intervino y envió un alguacil para intimarles la obediencia, el representante de la justicia fué atrope—

sábado, noviembre 20, 2010

Viage ilustrado (Pág. 517)

Bateleras de Pasages
ron de nosotros media docena de carabineros de hacienda y nos estrecharon entre sus brazos, si no cordial, por lo menos apretadamente, pero no se crea que fué de regocijo por vernos regresar sanos y salvos de tan arriesgada espedicion, sino para ver si traíamos contrabando liado al cuerpo.»
Antes de volver á Irun pasemos á Fuenterrabía. En la ribera izquierda se ven las poblaciones de Irun y Fuenterrabía, al estremo el monte Jaizquibel, cuya elevación es de 1950 pies sobre el nivel de las aguas, y el célebre cabo de Higuer, en el que levantó Felipe II el castillo de San Telmo, á la derecha la famosa isla de los Faisanes que los franceses llaman de las conferencias, por las que se verificaron el año 1639 con motivo del tratado matrimonial de Luis XIV, rey de Francia, con la infanta de España doña María Teresa, cuya boda se celebró por poderes en la iglesia parroquial de Fuenterrabía, habiendo representado al augusto novio el ministro don Luis de Haro; y sin duda la dan también el mismo nombre por haberse ajustado en ella la Paz de los Pirineos. De frente, el mar Océano, en toda su estension tranquilo y quieto, reflejando sus cristalinas aguas con los rayos del sol que asoma por intervalos como si fuesen las de un estanque levemente agitadas por la suave brisa. Jamás espectáculo mas encantador, variado y ameno se presenta á nuestros ojos. Las alteraciones de la luz producidas por el continuo movimiento de las nubes, mas ó menos espesas, contribuyen á darle tal diversidad de tintas y tanta melancolía, que arrebata involuntariamente la imaginación, elevándola hasta las regiones celestes. ¿Dónde se puede admirar mejor, en efecto, la omnipotencia del Creador que á la vista del conjunto de su sublime obra?
La ciudad nada tiene que ver su celebridad es histórica, y la debe á los sitios que ha sufrido en varias épocas, siempre con gloria, y principalmente al de 1638, del que existen dos relaciones escritas por Moret y Palafox. Sesenta y nueve dias sufrió Fuenterrabía los horrores de un asedio, durante los cuales el ejército enemigo disparó once mil cañonazos, voló seis minas y dio tres asaltos sin fruto: llegó por fin el momento de hacer retirar á los sitiadores, que derrotados por tropas españolas venidas en socorro de la plaza, dejaron en el campo ochenta banderas, dos mil prisioneros, casi todo el material y muchos bastimentos y dinero. Concedióse á los defensores de la población el honor de que la caballería de la hueste libertadora penetrase por las brechas para demostrar el estado en que las habían defendido, y entre otras mercedes y honoríficos títulos, recibió una carta autógrafa del rey Felipe IV, en que prodigaba á sus habitantes las mas lisonjeras alabanzas. En la última guerra civil fué fortificada esta plaza por los carlistas; pero la tomaron en 1837 las tropas de la reina, desde cuya época continuaron poseyéndola.
Pasemos á Oyarzun, pueblo insignificante, cabeza del hermoso valle de su nombre, que lo único notable que tiene es el juego de pelota, reputado por el mejor de España; desde alli, por una vereda que apenas permite el tránsito de las carretas del pais, se pasa á Rentería, bonita villa situada en la parte oriental de Guipúzcoa, á la que el historiador Garibay llama «pueblo gracioso y apreciable.» Fué importante en lo antiguo por su comercio, y hubo en ella tres astilleros, en los que se construían bageles hasta de 800 toneladas, siendo tal el desarrollo de su marina, que llegó á tener 29 galeones propios, y un general, 30 oficiales y 200 marineros empleados á la vez en la escuadra española, lo que parecería imposible atendida su corta población, si no lo confirmasen escritores de crédito y documentos que no dejan lugar á la duda. Su iglesia parroquial es escelente, y el retablo mayor, trazado por el imponderable don Ventura Rodriguez y ejecutado por don Francisco Azurmendi, magnífico. En un ángulo del templo á la parte esterior, mirando á Oeste, hay un arco triangular que es

miércoles, noviembre 17, 2010

Viage ilustrado (Pág. 516)


Vista de Irun




Puente de Behobia sobre el Bidasoa

privilegio á la villa de Irun de tener un cañón junto al santuario con que hacer salva el 30 de junio y 31 de agosto de cada año, en recuerdo de las dos referidas acciones; pero habiendo desaparecido el cañón, sin duda desde la última guerra civil, actualmente va una sección de artillería de la plaza de San Sebastian para hacer las salvas en los dias citados, y la reina doña Isabel II ha concedido permiso á la villa para que lleve en su bandera la corbata de San Marcial.
«Después de ver la basílica, que aparte estos recuerdos gloriosos no merece la pena de tomarse el trabajo de subir la montaña, dice un viagero, llegamos hasta Behobia, pequeña población francesa, contigua al puente á que da nombre; y en efecto, fuimos acompañados de dos personas muy respetables y conocidas en el pais, circunstancia precisa para que no nos detuviese la policía del vecino reino, no estando, como no estábamos provistos del oportuno pasaporte para atravesar la raya. Cerca de Behobia se ve la población de Endaya, reedificada después de la guerra de la república, en cuya época fué incendiada por los españoles.
«Hicimos el viage á pie, pues la distancia desde Irun es menos que un paseo corto, y llegamos sin dificultad á Behobia, pueblo insignificante, de moderna construcción también, y en cuyas casas se conoce el estilo francés, lo mismo interior que esteriormente.
Pasamos una hora en Francia presenciando una diversion de mucho efecto para los del pais y de muy poco ó ninguno para nosotros. Consistía esta en una carrera determinada, al cabo de la cual habia un pellejo inflado, sobre el que debia saltar, poniendo los pies encima, aquel á quien tocaba el turno. Todo el mérito de este salto está en pasar al otro lado del pellejo pisándole y sin caer, lo que conseguían muy pocos dando los demás sendas costaladas en medio de la hilaridad de la numerosa concurrencia que presenciaba la fiesta. Cuando volvimos á nuestra patria, al cabo de sesenta minutos de emigración voluntaria, en la cabeza del puente por la parte española, se apodera—

domingo, noviembre 14, 2010

Viage ilustrado (Pág. 515)

de cencerro al lado.» Sorprendido Rodrigo con tan inesperado hallazgo esclamó: Aranzan-zuc (vos en el espino) y cubriendo con ramas el venerable simulacro se apartó de aquel sitio é hizo sabedores del raro suceso á los vecinos de Oñate, muchos de los cuales precedidos del concejo fueron á cerciorarse del relato de Rodrigo, y descendiendo por una de las mas fragosas vertientes de la citada peña, hallaron la efigie en el mismo punto que habia dicho el sencillo pastor. Hicieron al pronto una capilla de tablas, labrándose después una ermita, á la que se retiró luego una señora guipuzcoana, llamada doña Juana de Arrian, la cual consiguió que se fundase un convento pequeño por no permitir otra cosa la desigualdad y aspereza del terreno. Ocupáronle primeramente los frailes mercenarios, y no pudiendo sufrir lo frio, incómodo y escondido del local, le abandonaron, apoderándose entonces de él los tercerones de San Francisco, que continuaron la obra por los anteriores comenzada. Llegó la época de la reforma de estos frailes, y no queriendo hacerse observantes los que en Aránzazu residían, abrazaron la orden de Santo Domingo, causa y principio de serias y largas discordias. Disputáronse los franciscos y dominicos la posesión de este santuario, y al fin quedó por los primeros. En el año de 1552 un horroroso incendio destruyó el referido convento; reduciendo á cenizas su archivo y todas sus curiosidades, que no eran pocas. Hízose otro edificio mas vasto y suntuoso que el anterior, con el producto de las limosnas de las muchas personas que venían á implorar en esta iglesia los favores de la Reina de los Angeles, distinguiéndose por la riqueza de las ofrendas, los marinos y navegantes vascongados. Celebrábanse por su magnificencia en el convento, el refectorio y la enfermería, y habia elegantes retablos en la iglesia, hechos por Diego Basoco, y adornados con bellas efigies de Gregorio Hernandez. Todo pereció en 1834 por haber entregado á las llamas este santuario las tropas que perseguían á los carlistas. La sagrada imagen fué conducida á la villa de Oñate y colocada en el convento de Vidaurreta, por los religiosos que la sacaron de entre el fuego.
En 1846 ha sido de nuevo llevada la imagen de Nuestra Señora al santuario que nos ocupa, reedificado con las limosnas de los guipuzcoanos, que han hecho los mayores sacrificios hasta conseguir este objeto. Penetrando de nuevo en la carretera de Francia se llega á San Sebastian.
Esta ciudad, por cuatro veces incendiada, quedó completamente destruida en 1813. Ocupábanla las tropas de Napoleon, y habiéndola sitiado los aliados dieron varios asaltos, en uno de los cuales se voló casualmente un almacén de combustibles, y aturdidos los sitiados con el estruendo que produjo, corrieron á guarecerse al castillo dejando la plaza abierta á los anglos—portuguescs, que aprovechándose del no esperado suceso, en un instante y sin obstáculo, la ocuparon toda. Grande fué la alegría de los vecinos de San Sebastian viendo que era llegada la hora de conseguir su deseada libertad; pero la recibían de estrangera mano, y de uno ú otro modo habia de serles muy costosa. Desbandáronse los sitiadores por la población, y roto el freno de la disciplina, no quedó linage de esceso que no cometieran. En medio de tanta calamidad, empezó, y se estendió con la mayor rapidez, un horroroso incendio que hizo desaparecer los mejores edificios, pues mas de setecientos que habia, solo quedaron treinta y seis, y se redujeron á cenizas sus archivos, acaso los mas ricos de todas las ciudades de España.
Desde esta época no ha dejado de trabajarse en la reedificación, y tanto se ha echo, que en el día puede decirse que se halla terminada. San Sebastian es por consiguiente una ciudad moderna, con sus calles rectas y limpias con sus casas de lindo aspecto, simétricas é iguales todas en altura, con una hermosa plaza, un bonito teatro, construido hace pocos años, un escelente hospital estramuros de la población, buena casa de baños, paseos, fondas, cafés y todo cuanto es necesario para gozar de las comodidades de la vida.
En la estación del calor es muy concurrida á causa de su benigna temperatura, que no escede de 18 á 24 grados de Reaumur, y de su bellísima playa ó concha, la mejor y mas segura de toda esta costa para bañarse en el mar. Los vascongados son aficionadísimos al juego de la pelota, y raro es el pueblo, por pequeño que sea, donde no lo hay.
Llegamos á Irun, se ignora el origen de esta villa, último pueblo de España por esta parle, pues ha sido varias veces incendiada, yen su consecuencia perecieron los papeles de su archivo; pero ha quedado, sin embargo, memoria de muchos sucesos históricos con que se han señalado sus moradores defendiendo la frontera. Compónese el casco de la población de varias calles con buenos edificios, entre los que sobresalen la aduana, de moderna construcción, y la casa de ayuntamiento de buena arquitectura, cuya magestuosa fachada de piedras sillares areniscas, ocupa el frente meridional de la plaza principal que es muy capaz, y ofrece una perspectiva agradable: en ella se ve una columna con la efigie de San Juan Bautista erigida en memoria de un hecho de armas que honra á los naturales del país, quienes vencieron en este punto, y dia 15 de marzo de 1470, á una columna de 1,000 franceses labortanos; debiendo notarse que en su huida se quisieron defender muchos de ellos en la torre Aranzate, y su dueño, el señor Urdanibia, fué el primero que mandó prenderla fuego para que muriesen abrasados los franceses, como sucedió con 120, entre los que se contaba su gefe. En el corto espacio que media desde esta villa al puente de Behobia sobre el rio Vidasoa, que divide los dos reinos de España y Francia, se halla á la derecha del camino real la montaña de San Marcial, célebre por las dos batallas que en ella se han dado, igualmente gloriosas para las armas de nuestro país. La primera sucedió en el primer tercio del siglo XVI, y fueron acuchillados los alemanes y franceses que en gran número habían pasado la frontera; la segunda, el 31 de agosto de 1813, precisamente el mismo dia que ocurrió el incendio y toma de la plaza de San Sebastian. Los franceses al mando del mariscal Soult, venían al socorro de esta plaza y de la de Pamplona, igualmente sitiada por los aliados, y sufrieron una derrota que les costó 4,000 hombres muertos y heridos, viéndose obligados á repasar el río precipitadamente. En la cima del monte hay una ermita donde se ve una lápida de mármol negro, con letras de oro, que refiere este suceso, erigida por la villa de Irun en 30 de junio de 1815, y en la iglesia al lado del Evangelio hay otra losa tumularia de la misma especie, también con letras de oro, que cubre el sepulcro de los españoles que murieron en la batalla. Fernando VII concedió

lunes, noviembre 08, 2010

Viage ilustrado (Pág. 514)

cias de Álava y Guipúzcoa; el último pueblo de la primera de estas es el de Salinas, situado á la derecha de la penosa cuesta de su nombre. En su jurisdicción nace el rio Deva, sobre cuya margen derecha está el santuario de nuestra señora del Castillo y la fabrica de sal que se provee de una fuente salobre y da nombre al pueblo. Desde la cuesta de Salinas se descubre el famoso valle real de Leniz, en que al terminar aquella se penetra. Fertilízalo con sus cristalinas aguas el rio Deva, y lo hermosean y enriquecen los montes que orillan sus costados. En él es en donde por la vez primera se ofrece á la vista del viagero la constante laboriosidad del labrador guipuzcoano, á cuyo infatigable afán se deben esas frondosas arboledas, esos prados artificiales y esa admirable vegetacion que cubre las montañas desde sus faldas y laderas hasta sus mas encumbradas cimas.
La primera villa del valle, siguiendo siempre la carretera, es Escoriaza, situada á la falda de la montañuela de Aldaya, entre la corriente del Deva y uno de sus afluentes llamado Bolívar. Su única curiosidad es la iglesia nueva construida á mediados, del pasado siglo á espensas de un joven, que siendo sacristan de la antigua fué á buscar fortuna al Nuevo Mundo, ofreciendo si lo conseguía, dotar á su patria con un templo mas capaz y decente. Hízose rico en breve tiempo y cumplió al punto su promesa.
Antes de entrar en Escoriaza se ve á la derecha del camino el suntuoso, vasto y triste edificio que á fines del siglo XV fundó con destino á hospital y hospedería, y con su correspondiente iglesia, don Juan de Mondragon y Ascarretazabal.
Media legua mas adelante se encuentra la villa de Arachavaleta, situada al pie del montecillo denominado Arizmendi, y célebre por sus famosos baños y por su suntuosa hospedería, la mejor acaso que existe en lodos los establecimientos de esta especie en nuestro pais. En la sierra de Zaraya, no distante de la población que nos ocupa, hay una hermosa gruta ó caverna caliza, y en la montaña de Achorroz, subsisten vestigios del antiguo castillo del mismo nombre. Nada se sabe de la época de su fundación; pero consta que el año 1200 tomó posesión de él el rey don Alfonso el Noble, y que en el siglo XV sirvió para contener á los revoltosos habiéndole defendido los habitantes del valle; en el siglo XVI fué completamente destruido sustituyéndole una hermita del título de la Santa Cruz, que todavía subsiste, y en cuyas inmediaciones hace pocos años se descubrieron y sacaron armas y otros objetos que denotaban estar alli de tiempos muy remotos sepultados. Esto es lo que dice la historia; la tradición por su parte ha embellecido también aquellos sitios con uno de esos cuentos patéticos que cautivan é interesan.
Una de las poblaciones importantes del valle de Leniz es Mondragon, patria del historiador Garibay, que floreció en el siglo XVI y fué el primero que escribió una historia de España, dándole el modesto título de compendio. A media legua de distancia de esta villa esta el Santuario y baños de Santa Águeda, los mas concurridos quizá de toda la Península y de los que mayor número de curas milagrosas se cuentan. Es verdad que son muy antiguos, pues consta que hace mas de cuatrocientos años llegaban gentes en romería á rezar á la santa, y de paso á tomar las aguas; en el dia sucede al revés: van muchos á tomar las aguas y solo algunos rezan de paso á la santa.
Labróse hace tiempo un hospicio para los pobres, del que solo quedan restos, y los demás concurrentes se acomodaban en las inmediatas caserías, hasta que 1826 se construyó una casa de baños y una buena fonda, que aun cuando es menos lujosa que la de Arechavaleta, se disfruta en ella de mucha comodidad y escelente servicio.
Pocos son los bañistas de Santa Águeda que dejan de visitar la gran peña de Udala, donde está la famosa cueva de San Valerio, que es un magnífico palacio de cristal, de sorprendente y mágico efecto, con inmensas bóvedas adornadas de estalactitas y con mil caprichosas figuras cuya descripción seria interminable; alli se ven estensas galerías, suntuosas tumbas y elegantes pabellones, todo labrado por la naturaleza, y en vano es querer tocar los límites que el Criador dio á este recinto, porque los precipicios lo impiden.
Antes de llegar á Vergara se encuentra la ermita de San Prudencio, de donde parte un hermoso camino para Oñate. Oñate es celebre por su famosa universidad, por sus edificios y por el importante papel que representó en la última lucha civil, pues ademas de haber sido residencia de don Cárlos, se firmó en ella el memorable convenio de Vergara. La iglesia colegial de San Miguel es bellísima, y merecen verse con detención las capillas llamadas del Conde y de San Emeterio y San Celedonio, asi como la elevada torre que al estremo occidental del edificio construyó el arquitecto guipuzcoano don Manuel Carrera en 1779 y siguientes hasta el de 1784.
El colegio universidad, fundación hecha por don Rodrigo de Mercado y Zuazola, obispo de Mallorca, de Sigüenza y de Avila, y virey de Navarra, se trazó y comenzó el año 1542. El edificio forma un cuadro, con un patio en el centro al que circundan dos galerías de piedra. Adornan su fachada cuatro especies de torres; las dos de los ángulos tienen tres cuerpos, y las del centro solo dos, y unas y otras sientan sobre pedestales y rematan en cupulillas
Matriculábanse anualmente en esta universidad sobre doscientos discípulos, y de ella han salido en todos tiempos esclarecidos varones, honra y prez de la nación española. En el dia se halla suprimida desde el último arreglo.
En la plaza, que es grande y de forma irregular, se ve la casa de ayuntamiento, edificio costoso, pero de mal gusto, en su planta baja tiene soportal con tres arcos por el frente y dos por los costados. Cerca de este edificio y en el mismo lienzo orizontal esta la casa que habitó don Cárlos.
En jurisdicción de Oñate y á dos leguas de distancia de la misma villa se halla el devoto santuario de Nustra Señora de Aránzazu, patrona de los guipuzcoanos, y uno de los principales objetos de su devoción, circunstancia que nos mueve á dar noticia de su historia. Estaba un joven llamado Rodrigo de Balzategui, hijo, y posteriormente señor de la casa de su apellido, apacentando los rebaños de su padre en la falda de la montaña Alona, en virtud de las costumbres patriarcales de este pais, costumbres que la mano del tiempo está insensiblemente borrando, é internándose un dia mas de lo que acostumbraba por aquellos tan ásperos lugares, vio sobre un espino «una devota imagen, dice, Garibay, de la Virgen María, de pequeña proporción, con la figura de su Hijo precioso en los brazos y una campana á manera de gran—

domingo, noviembre 07, 2010

Viage ilustrado (Pág. 513)

Reales vellon

pañuelos, id. de seda en cintas,
mantillas, pañuelos y tisú de oro.............................. 4.941,508


Islas Canarias.


Valor de las importaciones de Europa
y Africa en aceites, aguardientes, acero
y hierro labrado, vinos de todas clases,
tejidos de algodon, seda, lana, lino,
cáñamo y mezclas, licores, quincallería,
objetos de moda, maderas, maquinaria,
plomo, cobre, papel y partidas varias........................17.371,630
Valor de las importaciones de América,
en aceite de ballena, aguardiente de caña,
albayalde, almidón, alquitrán, añil,
arenques, arroz, azúcar, bacalao, badana,
bálsamos varios, becerrillos, caballos,
y yeguas, cacao de todas clases,
café, cera, cueros de todas clases,
duelas, dulces, escopetas, esponjas,
galleta, harina, hierro, hilazas, latón,
lino, lonas, maderas, manteca de vacas,
miel de caña, perniles, piedra de cal,
pintura aderezada, pila, pólvora, queso,
relojes, sebo, sillas de montar, té verde
y de perla, velas de esperma y
tejidos de todas clases............................................2.680,237
Valor de las esportaciones de Canarias
á Europa y Africa, en Almendras,
altramuces, astas y pezuñas de animales,
aves, barrilla, café, carbon mineral,
cochinilla, dulce, frutas secas, losas,
moneda estrangera, musgo, naranjas,
novillos, pan, pavos, pasas, pescado salado,
plátanos, vino y zumaque........................................3.689,873
Valor de la esportacion á América en
los mismos géneros con poca diferencia.................1.337,869


Los datos que acabamos de presentar á nuestros lectores, bastan, en nuestro sentir, para formar una idea completa del estado actual de nuestras relaciones comerciales con los principales mercados del mundo. Las cuatro ramificaciones del trabajo útil y productivo que hemos estado examinando, tienen entre sí la mas estrecha conexión, de tal modo, que uno de ellos no puede disminuir ni prosperar sin que los otros disminuyan ó prosperen. Todos y cada uno de ellos producen riqueza, es decir, objetos cambiables, y la riqueza tiene tal virtud espansiva, que sus incrementos ó desfalcos son comunes á todos los ramos de labor que la crean. No se infiere de aqui que todos ellos pueden brotar de pronto del seno de una nación, ni que todos ellos adelanten con perfecto paralelismo, y la razón es porque las facultades productoras no son iguales en todos los puntos geográficos del globo, y cada cual debe empezar por aquellos trabajos que están mas á su alcance, y que obtienen mayor recompensa. Este es el verdadero modo de crear capitales, sin los cuales no puede haber trabajo, cambios, ni crédito. Las naciones envejecidas en los desaciertos de una legislación fiscal, errónea, turbando el plan de la natureleza, impiden que los capitales se formen espontáneamente, que se aumenten por el desarrollo de los mismos principios que le dieron origen, y que se establezca ese saludable equilibrio de necesidades y suministros, que es el signo caracterísco de un buen sistema económico. Cuando se reconoce el error y se trata seriamente de repararlo, el gran problema que hay que resolver, es ¿cuál es el ramo de industria que se halla en aptitud do crear mas capitales? En España, la agricultura atrasada, falta de medios de conducción, ahogada á veces bajo el peso de la abundancia de sus frutos; la minería reducida á un pequeño número de distritos, y acobardada por ruinosos escarmientos; la industria impulsada por medios artificiales y violentos y esparcida en gran número de ramificaciones heterogéneas, están escluidas de aquella posibilidad. Queda, pues, el comercio, cuya estrema movilidad, cuyos inagotables recursos, cuya celeridad en recorrer todos los trámites de la especulación, le aseguran la inapreciable ventaja de fijar y propagar la riqueza, sacándola en breve tiempo de la nada, y adivinando por decirlo asi, los manantiales ocultos, donde aguarda el soplo vivificador del cambio. Esto es lo que la España necesita, y lo que debemos aguardar del progreso irresistible que están haciendo las sanas doctrinas económicas.
Hemos dado una idea general relativa á la historia de España, y también la hemos considerado bajo el punto de vista literario, agrícola é industrial, con lo cual creemos haber dado un digno preliminar, porque asi lo exigía la importancia de nuestra patria. Llega el momento de considerarla geográficamente, v emprendemos la tarea, dando comienzo á nuestras escursiones, por las provincias vascongadas, y recorremos sucesivamente todos los puntos de la Península hasta llegar á las dos Castillas, con lo cual completaremos nuestro viage por los dominios ibéricos, á fin de entrar seguidamente en los lusitanos.
Se toma la carretera real de Francia en dirección á la provincia de Guipúzcoa, se pasa la llanura de Vitoria, se entra en la cordillera de Arlaban y se pasa el puerto del mismo nombre, célebre por haber sido teatro de varias acciones de guerra. En 1811 el general español Mina, derrotó una columna francesa que conducía algunos prisioneros y un rico convoy; en 1813 el mismo general consiguió un triunfo parecido contra otra columna de tropas francesas; en la última guerra civil se sostuvo un choque violento entre las fuerzas del ejército de la reina y las de don Carlos, el 16 de enero de 1836, y por último en 23 de mayo del mismo año volvió á repetirse el ataque posesionándose de la cordillera las tropas de la reina que habian tomado antes los puertos de San Adrian y Aránzazu. Todo esto lo refieren con interesantes detalles los conductores y postillones que sirven los carruages, como testigos y actores que fueron los mas de ellos de dichas refriegas, pero sin acrimonia, sin exageración y sin mostrar odio ni resentimiento, porque los vascongados, que con tanto denuedo sostuvieron la causa de don Carlos hasta el célebre convenio de Vergara, son hoy los subditos mas fieles de la reina, y solo recuerdan aquellos sucesos para lamentar las desgracias y perjuicios que esperimentaron.
La cordillera de Arlaban divide las dos provin—

lunes, noviembre 01, 2010

Viage ilustrado (Pág. 512)

Reales vellón.
naranjas y limones, pasas, pieles de cabrito,
plata en pasta, plomo, regaliz, sal,
seda en capullo, en rama y en desperdicios,
vino y tejidos de lana, seda y en pañuelos..................... 133.040,079
A Holanda, en pasas, regaliz y vino
de todas clases.............................................................. 1.051,343
A Inglaterra, en aceite, aguardiente,
alcohol, almendra, almendrón,
añil, avellanas, azafrán, azogue,
cochinilla, corcho, cuadros al óleo,
estaño, castañas, higos, frutas verdes,
ganado vacuno, trigo, maíz.
hierro, lana, mineral cobrizo,
id. de plata, moneda, naranjas y limones,
pasas, plata en pasta, plomo en barras,
regaliz en extracto, rubia, sal, seda torcida,
id. en rama vino de todas clases y
varias partidas.............................................................141.412,040
A Gibraltar, en aceite, aguardiente,
azafrán, azúcar, alpiste, anis, cacahuete,
trigo, hilo de oro y plata, lana lavada,
moneda, pasas, seda torcida, seda en rama,
vino de todas clases, sarga y pañuelos de seda..............5.763,315
A Malta, en vino de Jerez................................................ 481,020
A Marruecos, en cochinilla, frutas secas
granos y partidas varias.................................................... 683,208
A Portugal en aceite, añil, azúcar,
ganados de todas clases, granos y
semillas de todas clases.................................................. 3.963,763
A Prusia, en sal y vino...................................................... 436,246
A Rusia, en frutas verdes, plomo en
barras, sal, vino común y de Jerez.................................. 3.867,312
A Suecia, en aceite, sal, plomo en barras,
vino común y de Jerez.................................................... 3,071,441
A Toscana, en anchoas, merluza, sardinas,
plomo en barras y vino común........................................1.608,234


Esportaciones á América, inclusas las colonias españolas.


A Cuba, en aceite, aceitunas, aguardiente,
almendra, armas de fuego, arroz, azafrán,
azulejos, bacalao, badana, barajas, calzado,
cáñamo, carne salada, chocolate, conservas,
corcho, cuerdas para guitarra, dulces embuchados,
encurtidos, frutas secas, galones, galleta,
granos, legumbres y semillas, harina, herramientas,
hierro, hilo de todas clases, hortaliza, jabón,
jamón, jarcia, ladrillos, libros, licores, loza,
moneda, papel, pastas de harina, pescado salado,
pieles, pimiento molido, plomo en perdigones,
prendas militares, ropa hecha, sal, sebo,
seda para coser, tocino salado, velas esteáricas
y de sebo, vinagre, vino común, y de Jerez y Málaga,
tejidos españoles y cintas y partidas varias......................101.600,143
A Puerto Rico, en los mismos géneros que á Cuba.............8.193,408
Al Brasil, en aceite, harina, pasas, plomo, sal,
vino común y de Jerez y Málaga, y tejidos de seda.............2.373.089
A Chile, en aceite, aguardiente, moneda,
papel de todas clases, pasas, pimiento molido,
vino común y de Málaga, tejidos de seda y en
cintas, libros y partidas varias...............................................6.493,301
Al Ecuador, en papel de todas clases,
pimiento molido, vino y tejidos de seda..................................798,743
A Estados Unidos, en aceite, aguardiente,
almendra, corcho en tapones, esparto obrado,
frutas secas, moneda, naranjas y limones, pasas,
plomo en barras y en perdigones, regaliz, sal,
uvas, vino común, de Jerez y Málaga,
y partidas sueltas..................................................................24.086,202
A Méjico, en aceite de comer, aguardiente,
azafrán, harina, hierro, seda para coser,
vino común y de Jerez, y tejidos de hilo y seda.....................9.793,621
A Nueva Granada, en partidas varias..........................................20,630
Al Perú, en hierro en clavazón, seda para coser,
vino de Jerez y partidas varias..................................................813,200
Al Rio de la Plata, en aceite, aguardiente,
harina, hierro en clavazón, jabón, moneda,
papel de todas clases, pimiento molido, sal,
seda para coser, vino común de Jerez
y de Málaga, y tejidos de seda...............................................7.708,338
Al Uruguay, en vino de todas clases
y partidas varias.........................................................................320,418
A Venezuela, en aceite de comer, aguardiente,
garbanzos, jabón y vino de todas clases.................................2,878,031
A las posesiones danesas, en moneda,
pasas, vino y partidas varias......................................................866,995
A las posesiones inglesas, en plomo en barras,
sal vino de todas clases...........................................................1.701,183
A las islas Filipinas, en abanicos, aceite,
aceitunas, aguardiente, almendras, arroz,
bacalao, barajas, botones, calzado, cochinilla,
dátiles, dulces, embuchados, frutas secas, gorros,
granos, legumbres y semillas, harina, hortaliza,
instrumentos de música, jabón, jamones, latón,
libros, licores, loza de porcelana, maná,
manteca de vaca, papel, paraguas, pasas,
pastas de todas clases, pimiento molido,
plomo, queso de todas clases, sal, salchichón,
sillas de montar, simientes, tabaco en cigarros,
velas de sebo, vinagre, vino de Jerez,
tejidos de hilo, y de lana en