sábado, septiembre 20, 2008

Viage ilustrado (Pág. 291)

igualmente muy bien dispuesto el arroyo para los carruages y caballerías. Una de las bellezas de las casas de Londres, es su estremado aseo, aun en el esterior. Las calles mas suntuosas de Londres, son: Regent―Street, Oxford―Street, Piccadilly, Pall―mall, etc. «Nada hay en el mundo, dice M. Balbi, que supere en magnificencia, en variedad y en elegancia este conjunto de edificios monumentales que rodean á Regent―Park, en medio del cual está situado el jardin de la sociedad zoológica. A pesar de la brillantez, siempre creciente, de nuestras tiendas parisienses, no pueden seguramente rivalizar con el fausto y suntuosidad que ostentan las de los comerciantes de Londres, donde todas las comodidades, todas las exigencias del lujo mas refinado se encuentran con profusión. Estas tiendas no están diez ó doce seguidas, sino que se prolongan sin interrupción por espacio algunas veces de una milla inglesa, que equivale á kilómetro y medio. La parte de las tiendas que da á la calle, está cerrada por grandes puertas de cristal, detrás de las que coloca el comerciante con un arte que no tiene igual, todo lo que la moda ofrece de mas rico y elegante.
El cuartel de Westminster y los adyacentes están cortados, y se comunican por plazas cuadradas, algunas de ellas de gran estension; los ingleses los llaman Squares, y la mayor parte están rodeadas de una soberbia gradería y tienen en medio grandes estanques. Grosvenor―Square es la mas notable de todas y la mejor adornada.
Desde los cuarteles de que hemos hablado se pasa á la Cité, y allí se cree uno trasportado á otro mundo, no se la puede comparar mas que al cuartel de San Jacques, en París; alli no se ven mas que casas mal construidas, oscuras y empotradas las unas en las otras, y callejones tortuosos y estrechos. El modo de vivir, comparado con el del cuartel de Westminster, es tan diferente como sus moradores, y esta diferencia hace nacer una gran antipatía entre ellos.
Siendo el palacio de San James la residencia del rey, parece que debía de llamar lo primero la atención; pero no sucede asi. Este palacio no es mas que un montón de edificios de ladrillo, colocados como por casualidad los unos junto á los otros, y nada anuncia alli una morada regia. Cerca de aquí está el célebre parque de San James, que es un gran cercado donde se han plantado magníficos tilos. El lugar mas notable de este parque es el Mallo, que es el paseo en los dias buenos del invierno, asi como también las dos calles paralelas, que tienen 27 metros de latitud y 335 de longitud, y al largo de este paseo corre un soberbio canal. Al estremo del Mallo hay un edificio de muy bella apariencia, llamado el palacio de la Reina.
La abadía de Westminster, merece verdaderamente la atención del viagero, porque es uno de los mas bellos monumentos de la arquitectura gótica que aun existen. La belleza de las columnas, lo atrevido de las bóvedas, la vasta estension de las naves, y la buena distribución, todo escita la admiración, y lo que aumenta el sentimiento que se esperimenta en este recinto, es la vista de una multitud de sepulcros que encierran las cenizas de los hombres que han inmortalizado la Inglaterra. Una de las que primero se desean ver y que al momento se encuentra es la de Newton; su sepùlcro es una obra maestra del arte; pero estando delante de él, no se puede uno ocupar mas que del hombre cuyos despojos mortales reposan alli. Sobre este monumento se lee que Newton era barón; seguramente el nombre solo de Newton inspiraria respeto, sin necesidad de título alguno.
Shakspeare descansa no lejos de alli. Este es el padre de su tragedia, y en cierto modo, su divinidad poética. La estatua de este hombre de genio es del mas bello mármol y está perfectamente ejecutada. El poeta está en pie y apoyando el codo en un pedestal cargado de algunos volúmenos de sus comedias. Por debajo de los libros hay un rollo que se desplega y presenta algunos versos sacados del drama titulado: La Tempestad; que son de la energía mas fuertemente pronunciada, y espresan la nada de las cosas terrenas; sobre este monumento se lee: Guillelmo Shakspeare: anno post mortem CXXIV, amor publicus posuit. Según se ve, veinte y cuatro años después de su muerte, fué cuando se rindió este homenage á su mérito. Murió en Hratford, su patria, el año1616. El inmortal Lope, el conde de Burlington y el doctor Mead concibieron la idea de erigirle este monumento. Para subvenir á los gastos, se dio en Drury―Lane una representación de Julio César, tragedia de este poeta; los billetes fueron puestos á un precio exorbitante, pero, sin embargo, los arrancaban de las manos. El trasporte de los restos de Shakspeare se hizo con gran magnificencia y en medio de un entusiasmo general.
El célebre Garrick tiene también su puesto en Westminster: este ha sido el actor mas sublime de Inglaterra, y quizá de la Europa entera. Congréve, John Gay, Prior, Bulter, Ben Johnson, Chaucer, Cowley, Milton, Dryden, reposan también entre una multitud de reyes, de guerreros, y aun de gentes que solo el oro ha colocado en este lugar.
Saliendo de la abadía de Westminster, se encuentran los restos de un palacio reducido á cenizas en tiempo del reinado de Enrique VIII. En uno de los sitios que se libraron del incendio fué donde se reunieron las dos cámaras del Parlamento. En una de las dependencias del mismo edificio se ve todavía con admiración la sala llamada de Westminster ó Westminste―Ttall. Este trozo, único por su construcción, data del siglo XI, el techo, que es de gran dimension, no está sostenido por ningún pilar. Aqui es donde se celebra la fiesta de la coronación de los reyes, y donde los lores tienen su tribunal cuando se trata de juzgar á alguno de los pares.
La torre de Lóndres era una antigua fortaleza, morada en algún tiempo de los reyes y algunas veces también prisión de estado. Hace algunos años que fué destruida por un incendio.
El Banco de Inglaterra, la casa de la compañía de las Indias Occidentales, la de moneda, etc, son edificios igualmente notables. No nos detendremos mas que un momento delante del monumento antes de ocuparnos de los habitantes.
El monumento es una columna elevada á costa de la Cité para recordar á la posteridad el famoso incendio de 1666, y la restauración de los edificios que fueron presa de él. Esta columna, situada á alguna distancia del puente de Lóndres, es una de las obras maestras de sir Cristóbal Wren. Entre sus inscripciones se nota una que atribuye el incendio á los católicos; injusticia tan ridícula como la de Nerón, que atribuía el incendio de Roma á los cristianos. En el interior de la columna se ha practicado una escalera para subir hasta su cima, que figura una urna de donde sale una llama.

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