jueves, febrero 03, 2005

Barco votivo


Barco votivo
Hoy operaban a mi compañero, de nada grave, de una leve catarata en un ojo, por lo que he pasado todo el día junto a él, en Saint-Jean-de-Luz, donde reside. Tras comer ha ingresado para ser intervenido y para que la espera se me hiciese más llevadera, ya se sabe, el que espera desespera, he ido a dar una vuelta por el centro del pueblo. Como es habitual en los pueblos franceses la iglesia está abierta todo el día, independientemente haya oficio religioso o no, por lo que he entrado para hacer unas fotos. En muchas iglesias de pueblos y villas marineras es costumbre colocar en medio de la nave central del templo un barco votivo, de pequeñas dimensiones, colgando sobre las cabezas de los fieles, réplica de los habitualmente utilizados para la pesca. ¿Es necesario también ponerle bandera?

4 comentarios:

José Moya dijo...

Te devuelvo la visita que hiciste a mi blog. Me encanta el formato foto+comentario que utilizas en el tuyo, aunque quizá sea un poco incómodo de leer (letra de cuerpo muy pequeño).

Anónimo dijo...

Hola, Raddle

Hace poco estuve yo también en San Juan de Luz, uno de mis pueblos favoritos, y también me pasé por la iglesia de San Juan Bautista y sonreí interiormente al ver el barquito votivo.
Tiene una curiosa historia. Lo regaló la emperatriz Eugenia de Montijo, tras salir con bien, ella y su hijo, el príncipe heredero, de un naufragio frente a S. Juan de Luz. Quizá por eso lleva el banderolo.
Pero lo mejor son las circunstancias del naufragio.
Llevaban a bordo un marinero de Lohitzun en funciones de piloto. Pero, por el rango de los pasajeros, iba también un almirante quien, naturalemente, estaba al mando. Día de niebla y mala mar. El marinero avisa de que por ahí hay bajíos. El almirante que se engalla y que dice que avante toda, que a ver quién manda ahí. Y naufragan, claro.
La emperatriz y si hijo llegaron a tierra en brazos de marinos sin rango. No sé qué fue del almirante, pero merecería haberse ido a hacer compañía a las merluzas.

Anónimo dijo...

No era mi intención dejar el comentario anterior como "anonymous". Mis disculpas.

Raddle dijo...

Gracias nubolari por tu aportación. No conocía la historia de la Emperatriz e indagaré sobre ese episodio. Un saludo