lunes, febrero 20, 2012

Viage ilustrado (Pág. 617)

ventos de religiosos; el de Santo Domingo fundado por el mismo santo en 1219 en el solar donde se elevó después la ciudadela, y trasladado al sitio que hoy ocupa, por Fernando el Católico, tiene una buena iglesia, y de bastante estension, cerrada al culto. Lo restante del edificio sirve de hospital militar, y en el siglo XVII fué universidad. El de carmelitas calzados, que debe su creación á Carlos el Malo, y data de 1374, era también casa de estudios y está destinado á cuartel. De monjas hay cuatro qué son: agustinas recoletas, canónigas agustinas, carmelitas descalzas y dominicas. Existen tres seminarios: el conciliar erigido en 1777, con setenta colegiales internos, y mas de trescientos estemos, el Episcopal que ocupa el mismo edificio que el anterior y tiene buena iglesia y biblioteca, y el de San Juan incorporado á la universidad de Salamanca.
El teatro construido en la plaza de la Constitución, es capaz de ochocientas personas, tiene muy buenas decoraciones, una fachada de sillería de regular aspecto, y es bastante concurrido: su fábrica se comenzó en 1840, en el solar de las carmelitas descalzas. A la espalda del teatro se alza la plaza de toros, que es magnífica y de cabida de 8,000 personas. También cuenta Pamplona con dos buenos juegos de pelota, al que son muy aficionados los navarros. La casa del ayuntamiento alhajada con lujo, el antiguo seminario conciliar, hoy cuartel, el hospital general de grande estension, la casa de la misericordia, y el palacio que lo fué de los reyes de Navarra y ahora de los capitanes generales, son también edificios dignos de consideración, asi como los paseos que son escelentes, en especial el de la Taconera que es muy ameno y agradable.
Pamplona, ciudad tan memorable por todos conceptos, lo es sobre todo como plaza de armas y ocupa entre estas la categoría de primer orden. Sus fortificaciones se mencionan en la historia casi desde tan antiguo como ella misma. Carlo–Magno las demolió, pero volvieron á levantarse no mucho tiempo después, aunque estando dividida la ciudad en tres poblaciones distintas (como ya hemos dicho) participaban las murallas de esta division y formaban también tres diferentes fortalezas. En el siglo XV fueron derribados los muros interiores, y volvió Pamplona á formar una sola ciudad v entonces se construyó el castillo que defendió con tanta bizarría el capitán San Ignacio de Loyola, su gobernador. La ciudadela fué empezada á construir en 1571, y su fijura la de en pentágono regular cuyos lados tienen de longitud 340 varas. Comprende en su recinto cuarteles para infantería y caballería, pabellones para oficíales, almacenes y demás edificios necesarios. Las fortificaciones de la plaza forman como un rectángulo y están trazadas, asi como las de la ciudadela, según el primer sistema de Vauvan. La dotación en tiempo de guerra debe subir á 7.300 hombres de todas armas y 130 piezas de artillería.
Noain es un pueblo en cuyas inmediaciones fué vencido un ejército francés, el año 1521, que al mando de Andrés Esparros penetró en Navarra para sostener la causa de Enrique D'Albret. También figura este pueblo en la pasada guerra civil por la brillante defensa que en él hicieron cuatro compañías de tiradores de Isabel II contra fuerzas carlistas muy superiores, obligándolas a retirarse, con pérdida considerable de una y otra parte, No lejos de Noain corre la grandiosa fábrica del acueducto que surte de aguas potables á Pamplona, y se compone de noventa y siete arcos de 30 pies de ancho y 13 de circunferencia. Tuvo de coste 5.000,000 de reales, y su estension es de 1,500 varas. Fué empezada á construir esta gigantesca obra, por don Ventura Rodriguez en 1780. Dejando á un lado la venta de las Campanas, se encuentra Barasoain, villa del valle de Orba, con 388 habitantes, y situada en terreno llano á la margen del Zidacos. Conserva un palacio de la noble familia de los Radas, que sirvió de alojamiento á varios reyes como espresan los siguientes versos que se leen sobre la portada.


Después que los Labrides (1) se ausentaron,
y en paz y guerra les rendí lealtades,
me quedó que decir á las edades
que reyes me habitaron.


Tiene Berasoain una parroquia dedicada á la Asuncion de la Virgen, en la que sirven el culto un abad y varios beneficiados, y una basílica que lo está á Santa Lucía, en la que se venera con especial fervor una efigie de Nuestra Señora de Egipto. Tafalla es una ciudad sentada al pie de una eminencia, en cuya cima hubo en lo antiguo un castillo (que también se fortificó en la última guerra) y es cabeza de un partido judicial compuesto de dos ciudades, veinte villas, veinte y ocho lugares y dos caseríos. Su clima es muy saludable, y por esta razón sirvió de residencia varias veces á los tribunales del reino en épocas de epidemia. Es Tafalla población antiquísima, atribuyéndose vulgarmente su población á Tubal. Pertenecía á la region de los vardulos, según espresa Ptolomeo, y fué su primitivo nombre Gabalæca que algunos interpretan ciudad alta dedicada al Sol. A la muerte de Sancho el Mayor, en 1035, su hijo, Ramiro el Bastardo, primer rey de Aragón, auxiliado de los emires moros de Tudela, Huesca y Zaragoza, quiso apoderarse de Tafalla y la puso sitio, mas los naturales se defendieron heroicamente hasta que don García Sanchez, segundo rey de Navarra, que á la sazón volvia de Roma, á donde fué en peregrinación, acudió en su socorro y derrotó á don Ramiro, su hermano. El referido don García dio en arras á su esposa doña Estefanía la villa de Tafalla, cuyo gobernador era á la sazón un tal Oriolo Sanchez. Sancho Ramirez, rey de Aragón y Navarra, la dio fueros que confirmó después Sancho el Sabio en 1157. Posteriormente Sancho el Fuerte y Teobaldo I le añadieron nuevas mercedes y privilegios. El año 1380 hallándose preso en el castillo de Tafalla el barón de Ansoain, uno de los mas poderosos nobles del pais, fué bastante hábil para seducir á sus guardadores, y alzarse con ellos contra el rey, que era Carlos II, el Malo, pero las tropas de éste cayeron sobre el castillo rebelde, pasaron á cuchillo á la guarnición y degollaron al de Ansoain. Carlos III de Navarra, llamado el Noble, construyó en esta población un magnifico palacio con estensos jardines, que pretendia unir por medio de un grandioso pórtico con el que edificó en la cercana ciudad de Olite. Él mismo rey concedió á Tafalla el título de Buena Villa y voto en Córtes. El castillo sirvió de prisión en 1452 al desgraciado don Carlos, príncipe

(1) Doña Catalina y don Juan Labrit fueron los últimos reyes propios de Navarra.

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