lunes, febrero 18, 2008

Viage ilustrado (Pág. 176)

que no somos nosotros los que reportamos esos beneficios.
—¿Pues quién? le pregunté sorprendido.
—Los mercaderes y los especuladores de Bergen, que no salen de sus establecimientos sino para ir á recrearse á sus casas de campo. Hay un antiguo proverbio entre nosotros, bastante verdadero, que dice, que el agua va siempre al rio. Para nosotros es el trabajo y para otros el provecho. Porque los que tienen dinero para esta especulación, ganan sin hacer nada, mientras que nosotros tenemos tanto trabajo, y Dios sabe qué trabajo.
—¿Cuánto es, pues, lo que vendréis á ganar al año?
—Los mas fuertes, los mas hábiles y los mas felices no realizan nunca mas de 300 francos, término medio, para las dos estaciones de invierno y verano.
—Eso es poco.
—Seguramente que es poco, caballero, pues ningún dinero se gana como este. Es muy mala vida esta de pescador. Condenarse á vivir durante una porción de meses lejos de su familia y de su pais, sufrir los fríos mas rigorosos del invierno, acostarse por la noche en la húmeda tierra, con los vestidos mojados, en una cabaña de madera ahumada, donde apenas se puede respirar, aun cuando haya de trecho en trecho anchos agujeros por los cuales le sopla á uno un viento helado; trabajar todo el dia sobre el agua de nieve, no tener sino un alimento escaso, no divertirse nunca, ni disfrutar siquiera un momento de reposo, esta es nuestra existencia en Lofoden. ¡Cuántos han ido allí que no han vuelto jamás! ¡Cuántos han venido que no volverán nunca, agoviados por enfermedades precoces, por dolencias horribles é incurables!
Si los pescadores de Bergen no reportan gran ventaja de su oficio, en cambio proporciona mucha á los especuladores. El pescado se encuentra con tanta abundancia en las islas de Lofoden, que muchas veces no pueden llevarlo todo porque no cabe en los bateles.
Bergen ha sido distintas veces presa de la peste, y devastada por el incendio. El último incendio tuvo lugar en 1823, y destruyó la tercera parte de la ciudad. Ocurrido este desastre, el consejo municipal ordenó que todas las nuevas construcciones fueran de piedra ó ladrillo, porque hasta entonces la mayor parte de las casas se habían fabricado de madera. Una lengua de tierra que se estiende al Sur forma el puerto, abierto al Nordeste, ceñido de casas, y de una milla de longitud. Dos fortalezas, construidas á la entrada del puerto dominan la rada. Bergen Huus, la mas importante de las dos, se compone de tres bastiones y de un revellín del lado de la ciudad, y de tres bastiones y dos baterías por la parte de la mar; fué construida por Olafkyne, el fundador de la ciudad, antes de la unión de Dinamarca y de la residencia de los reyes noruegos, que hicieron á Bergen su capital. Antes de la reforma, Bergen poseia unas treinta iglesias, de las cuales quedan hoy cinco, aunque ninguna merece visitarse; tampoco ofrecen interés alguno los demás edificios públicos, en cambio en la galería de Koust—Forening, sociedad del arte, hay cuadros muy bellos de pintores noruegos, entre los cuales debe mencionarse en primer término el de Jeosen, que vive actualmente en Munich, y que representa el rapto de una muger griega por un pirata noruego, Los paisages de Duntze, artista que reside en Bergen, son también muy agradables. Por último, en el Museo hay una colección de antigüedades encontradas en túmulos, principalmente en las cercanías de Vosse, cuadros muy malos, y un gabinete de historia natural. Este gabinete, rico en pájaros y otros animales de la Noruega, tiene por director á un amable y sabio anciano, llamado Sagen, que enseña á los viageros todos estos objetos con la mayor complacencia. Entre otras particularidades, muestra á todos con lágrimas en los ojos el esqueleto de un caballo, que le estuvo á él sirviendo por espacio de cuarenta años, lo cual, si no es ciertamente notable, prueba cuando menos que estos animales viven mucho mas tiempo por aquellas regiones que por las nuestras.
«Un dia saliendo del museo, dice un viagero, á quien ya hemos hecho referencia, ví muchos domésticos ocupados en estender hojas de árboles delante de una casa. Aunque pregunté por gesto qué significaba aquello, como me respondieron en noruego, me quedé en ayunas. Cuando regresé á mi hotel supe que los noruegos tienen la costumbre de esparcir hojas de árboles delante de la casa donde se acaba de morir alguno, costumbre que cuenta entre ellos un tiempo inmemorial, siendo los parientes y los amigos los que se apresuran á hacerlo asi que tienen noticia de la defunción.»
Antes de dejar esta ciudad, notable sola, como comprenderán nuestros lectores, en la Noruega, vamos á dar una esplicacion de la Estrella de la mañana, de los Vatchmens. Es un globo de cobre de casi el espesor de una naranja, sólidamente fijada en la estremidad de un grueso palo de mas de un metro de longitud, y erizada de un número considerable de puntas de hierro tan agudas como pinzas. Esta arma es muy peligrosa, y un golpe de ella hay pocos que puedan resistirlo.
La ciudad de Bergen se halla rodeada de agradables montañas (bergen) á las cuales debe su nombre, y de pueblecitos muy bellos.
«Vamos ahora, dice un viagero, de Bergen á la caída del Voring, una de las cien maravillas del mundo. Partimos de Bergen á caballo, pero no tardamos en cambiar de trasporte. En Lisa, pequeño y bonito pueblo situado á la entrada de los golfos Sousnager y Bjorne, tomamos un batel que nos condujo en cuatro horas á la embocadura del gran fiord de Hardenger, que debíamos atravesar por entero. Cuando llegamos, el día tocaba ya á su fin, echamos pie á tierra para ir á pasar la noche en una cabaña de pescadores pintorescamente situada en la cumbre de una roca de treinta metros de altura, y al dia siguiente, habiéndonos embarcado muy temprano, navegamos por fin sobre el Fiord de que tanto habia yo oido hablar, en Bergen y que tenia muchos deseos de visitar. En muchas otras regiones de nuestro globo se encuentran montañas, valles, ribazos, lagos y cascadas; pero la Noruega es la que ofrece en este punto mayor variedad.
La Noruega, esta interesante mitad de la provincia escandinava, se estiende desde los 57 grados de latitud hasta los 71 grados 11, y entre los 22 y los 49 de longitud, y tiene 1,980 kilómetros de Norte á Sur, 400 de anchura media en el Sur, y de 100 á 300 en el Norte. Los Dopines, formados de los montes Kiölen, Dover y Sevons, la separan de la Suecia. Esta cordillera, cuyos mas altos montes cubiertos de nieves que no se derriten nunca, pasan de 2,000 metros, está

domingo, febrero 17, 2008

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sólidas, y se hallan sujetas de trecho en trecho á la pared sobre tramos labrados en ella, los cuales, sino fuera por el agua que se filtra, tampoco ofrecerian molestia alguna.
«Cuando llegamos al punto en que nos debíamos detener, me encontré en un laberinto inmenso, donde se abrían por todas partes sendas ó largas bóvedas llenas de obreros que trabajaban la roca, cuyas venas en mayor ó menor cantidad eran de plata. Por algunos sitios, esta roca era tan dura, que no se la podía abrir sino después de haberla calentado mucho. Pero los obreros encargados de esta maniobra incómoda se relevan con mucha frecuencia, y únicamente la costumbre es lo que puede hacerles soportar un grado de calor que á mí me ahogaba. Los demás se relevan todos los dias y van á dormir á sus casas. Se alumbran con trozos de palo de abeto encendidos, y cuando se ve de lejos esta multitud de hombres trabajando en aquellos estendidos y vastos subterráneos, á la luz de brillantes antorchas, es preciso convenir en que se goza de un espectáculo, del cual nada de lo que sucede sobre la tierra podría darnos una idea exacta. Iguales á esta hay mas de veinte minas alrededor de Kongsberg; algunas se comunican entre sí bajo tierra, y las hay de mas profundidad que esta que yo he visto.»
Se concibe que un país de cerca de 1,400 quilómetros de longitud de Sur á Norte, erizado de montañas, bañado por una multitud de lagos, corrientes de agua, sembrado de inmensos bosques de abetos, .en el cual algunos valles estrechos proporcionan tierras de labor y praderías, y cuyas costas, estremadamente bajas dejan profunda entrada en el interior á la mar, se concibe, decimos, que el clima y la temperatura de tal pais sean estremadamente variadas. No lo son menos las producciones consideradas en conjunto, producciones que bastan para un comercio muy considerable, y que consisten principalmente, en plata, cobre, hierro trabajado en barra, cañones, plomo, una porción de maderas de construcción, mármol, imán, una gran cantidad de peces, sobre todo de bacalao, arenques y salmones; cueros, pieles, plumage variado, manteca, aceite de ballena, sal, vidrio, azufre, vitriolo, potasa y otros muchos objetos. Los noruegos trasportan una parte de estas mercancías en sus buques, y los estrangeros, especialmente los ingleses y holandeses, acuden á cargar otra parte de las mismas para sus puertos. Pero antes de hablar de las costumbres y rasgos generales de los noruegos, hablaremos de algunas de sus poblaciones. Ya lo hicimos de Cristiana; veamos, ahora lo que acerca de Bergen, ciudad notable de la Noruega, dice un viagero muy estimable. «Hace cerca de diez y ocho siglos que existe Bergen. Fué fundada en 1069 ó 1070 por el rey Olaf Kyrre, que la hizo la segunda ciudad de su reino. Pero bien pronto llegó á ser la primera merced, á la ventajosa posición de su puesto y á los privilegios que le concedió la liga Anseática estableciendo en ella una factoría, supremacía que conservó hasta 1814. Sabido es que el congreso de Viena separó la Noruega de la Dinamarca, á la que pertenecía, para darla á la Suecia en recompensa de la cooperación que Bernadotte, hecho ya Cárlos Juan, habia prestado en la caída de Napoleón, y en pago de la Finlandia y la Bothnia que adquirió la Rusia. Desde entonces Cristiana, fundada en 1624, pero cuya importancia comercial y prosperidad crecen de año en año, ocupó el puesto de capital de la Noruega. Sin embargo, Bergen continúa siendo hasta ahora la ciudad mas comercial y poblada. El número de sus habitantes será el de 25,000, y ha sabido conservar en su puerto el mercado de las grandes pesquerías de Lofoden. Esporta anualmente por valor de 2.000,000 de species, que viene á ser un dollar que vale cinco francos y sesenta céntimos de bacalao seco, 20,000 toneles de aceite de bacalao de primera, segunda y tercera clase, y 400,000 ó 600,000 toneles de arenques salados. El bacalao seco se vende en gran parte en los puertos del Mediterráneo, los arenques casi todos en Holanda, y en cuanto al aceite de bacalao, tiene salida para una porción de partes. En los meses de abril y mayo es cuando hay que ver á Bergen, época del arribo de los joegts ó yaques, de las islas de Lofoden y Tinmerk con el producto de sus pescas; se pueden contar entonces en su puerto hasta 600 ó 700 buques de 70 á 200 toneladas, fuera parte de los barcos estrangeros de mayor tonelage que esperan allí hacer su cargamento.
»Las islas de Sofoden, dice Mr. T. Marmier, en sus viages á Scandinavia, Laponia y otros puntos de la mar del Norte, se hallan situadas en la estremidad de la provincia de Nordlandia entre los 68 y 69 grados de latitud; las mayores tienen de ocho á nueve millas de circunferencia. Su suelo es en lo general rocalloso, estéril, y en la llamada Vaagré y en algunas otras hay montañas cubiertas de una nieve perpetua. Los geólogos colocan estas montañas en la clase de los primitivos terrenos, y algunas de ellas tienen hasta 3,000 pies de altura. La mayor parte de estas islas se hallan completamente desiertas. No hay habitaciones humanas sino en longitud de las costas, y aqui es donde únicamente se encuentran algunas porciones de tierra cultivadas, cultivo que, sin embargo, se tiene que interrumpir á cada paso por los rigores del clima. Las siembras no pueden hacerse por lo común sino hasta fines de junio, y desde el mes de agosto soplan vientos húmedos y fríos que destruyen toda esperanza de cosecha. Los hombres no se cuidan de este trabajo tan incierto y generalmente tan estéril, lo abandonan á las mugeres y los niños, y ellos pasan la vida en los bateles.
Junto á estas playas tan pobres, y esta tierra tan desolada, tienen en cambio una mar sombría, cubierta en invierno de un velo fúnebre y alborotada por las tempestades; pero rica, generosa y que les proporciona un medio seguro de subsistencia. Aqui es donde todos los años se juntan los pescadores del Norte para la pesca de invierno, y concurren de Frimark, de Drontheim y de Bergen, á centenares y á millares. En las diversas islas de Lofoden se cuentan tres mil bateles, cada uno de los cuales está ocupado por cinco
hombres.
Marmier completa en una nota estos detalles geográficos y estadísticos, publicando, según los documentos oficiales el estado de una pesca de Lofoden en un año ordinario, del modo siguiente: 1,910 bateles y 15,480 pescadores cogieron en dos meses 16.456,620 pescados, de los cuales hicieron 21,570 toneles de aceite y 6,000 de pescado. Los de aceite dejaron una suma de 758,550 francos, las piezas de pescado 1.371,388.
«Vos debéis ganar mucho dinero, decia yo un día á un pescador de Bergen, pues me aseguran que la pesca produce todos los años considerables beneficios.
—Tienen razón en asegurarlo, me respondió suspirando, pero sin cólera, porque es verdad; solamente

sábado, febrero 16, 2008

Viage ilustrado (Pág. 174)

la juventud. En todas las ciudades de cierta consideración hay también una escuela establecida por el gobierno, donde se educa á los niños hasta la edad de once años, después pasan á los gimnasios, y cuando tienen diez y seis van á las universidades.
En Stoctolmo es donde el rey tiene su residencia ordinaria. En otro tiempo, el gobierno de Suecia era el de un estado libre; la nobleza, el clero, los ciudadanos y los campesinos nombraban los diputados de su respectivo cuerpo para componer los estados ó dietas. De los tres primeros cuerpos se elegían catorce personas que formaban el senado, y este senado era el que gobernaba con el rey ó mas bien, este no era mas que el presidente. Este gobierno republicano en cierta manera, habia sido establecido después de la muerte de Carlos XII; pero en 1772, Gustavo III se hizo proclamar rey absoluto. Este príncipe fué asesinado en 1792 por Ankarstroem, á consecuencia de una conspiración formada por muchos nobles descontentos.
La clase de campesinos suecos es muy feliz, y tan libre como pueden desearlo. En general son muy industriosos. «Cuando entraba en casa de alguno, dice Coxe, encontraba ordinariamente toda la familia ocupada en cardar lino, en hilar ó en tejer lienzo grueso y aun paño. Ellos saben aprovechar hasta las mas groseras materias, en hacer alguna cosa útil: con cerdas de puerco, con crines de caballo, con corteza de árboles y con pieles de anguila hacen bridas. Su principal alimento consiste en carne salada, pescado, huevos, leche y pan duro. Matan los bueyes por San Miguel, y los salan para comerlos durante el invierno y la primavera siguientes. Hacen el pan dos veces al año y le dan la forma de grandes tortas redondas que ensartan en unos palos y los conservan colgados del techo. Este pan están duro, que algunas veces es menester partirlo con un hacha; pero no es desagradable. Su bebida común es la cerveza y también les gusta mucho el aguardiente. Por lo regular van bien vestidos, con un paño grueso que ellos mismos fabrican. Sus casas, aunque de madera y de un solo piso, son buenas y cómodas; la habitación donde duerme la familia encierra una fila de camas, puestas las unas sobre las otras; sobre el cielo de estas camas se acuestan las mugeres, y para los hombres hay otras, á donde es menester subir por medio de escalas.»
La religión de la Suecia es la luterana, que se propagó bajo el reinado de Guslavo—Wassa, hacia el año de 1523.

NORUEGA.

La Noruega forma parte integrante de la Scandinavia. Limitada al Norte por el Océano Ártico, al Oeste por la mar del Norte, y al Sur por el Shager-Rack, se halla separada al Este de la Sajonia rusa por el Alten y el Tana, confluentes del Océano Ártico, y por los Alpes Escandinavos de la Suecia, con la cual, desde 1814, compone un solo reino. Su superficie es de 239,000 quilómetros cuadrados, y su población es de l.150,000 habitantes, Tres grandes regiones la dividen, y administrativamente considerada consta de diez y siete prefecturas: sus ciudades mas notables son Cristiana, Bergen y Drontheim.
La prefectura de Aggashuus, que ocupa el Mediodía de la Noruega, es el mejor país, y donde se encuentran las minas de hierro mas ricas del reino. Cristiana la capital, fué edificada en 1614 por Cristian IV, en el sitio de Opslo que acababa de ser abrasada por las llamas. Es una ciudad construida con regularidad, compuesta de calles anchas y derechas, y de casas generalmente muy bonitas. El antiguo palacio de Aggershuus que se levanta sobre la cima de una altura vecina, la domina y defiende. Cristiana está situada en la margen del Fiord ó golfo, cuyo nombre lleva. Este golfo penetra en distintas ramas muy dentro de las tierras, y proporciona grandes ventajas á esta ciudad, cuyo comercio y pesca favorece. Las naves que llegan al puerto están destinadas en su mayor parte al cargamento de planchas para Inglaterra y Holanda.
«Yo he vivido algún tiempo en Cristiana, dice un viagero, y me ha seducido la gran hospitalidad de sus habitantes, y el fácil acceso que he tenido para conversar con personas muy distinguidas por su clase, empleo ó talento. Me aconsejaron que no me fuera sin ver las minas de plata de Kongsberg, que se hallan a la distancia de dos pequeñas jornadas. El camino que conduce á ellas es sumamente agradable en el tiempo bueno. Se atraviesa el fondo de un valle que presenta sucesivamente hermosos prados y bosques de altísimos árboles. Los bosques, las verdes praderas, las casas esparcidas en la pendiente de las montañas, los arroyos, los torrentes, todo recuerda los valles de los Alpes en Suiza.
«Kongsberg está en el centro de un país árido, salvage, y limitado por montañas completamente estériles. Las minas de plata descubiertas en él han hecho que se construya una ciudad cuya población sube á 4,000 almas. Hay una casa de moneda, una escuela para instrucción de los mineros, y una comisión que tiene el encargo de inspeccionar todo lo relativo á las minas.
«En este viage me habia acompañado un sentimiento penoso, que estuvo para retraerme de él y es la creencia de que no iba á encontrar sino un pueblo desgraciado. Yo no podía creer que hombres que trabajan en antros, privados de la luz del día, con una faena siempre igual y fatigosa, pudiesen hacerlo sino á la fuerza, y con un sentimiento de disgusto y verdadera desgracia. Pero algunos dias pasados en Kongsberg bastaron para disipar mis temores. Todo este pueblo de mineros tiene salud, bienestar y satisfacción: están bien vestidos, bien alimentados, y su trabajo es moderado. Los que no tienen una conducta mala, viven con holgura en el seno de su familia, porque casi todos, se casan, y como dedican los hijos desde pequeños al trabajo, no les sirven de carga.
«Después de haber visto la casa de moneda partí á caballo muy de mañana, y no sin trabajo llegué á la cumbre de una montaña, donde ví al intendente de las minas, que en latin muy correcto, satisfizo todas mis preguntas. Después de habernos vestido todos de mineros, me condujo á la entrada de la mina mas rica que se esplotaba entonces, y aqui, tras de una nueva y corta exhortación en latin, para advertirme que pensara maduramente el negocio, pues tendría que bajar casi perpendicularmente y por escalas hasta una profundidad de 233 metros cuando menos, viendo que yo persistía en mi resolución, me hizo algunas prevenciones, y habiendo hecho encender lámparas, comenzamos á descender lenta y silenciosamente. Este ejercicio es fatigoso para los que no están acostumbrados, pero alumbrados y escoltados como nosotros íbamos, no hay peligro de ningun género. Las escalas son muy

viernes, febrero 15, 2008

Viage ilustrado (Pág. 173)

Cristina de Suecia
el terreno, como si fuera á quebrantarse; á la sesta detonación dió el agua el primer salto, subiendo á una considerable altura; después cada golpe era la señal de un nuevo salto más fuerte que el anterior. Las piedras que habíamos echado en el pilón fueron lanzadas hechas mil pedazos, mas altas aun que las columnas de agua que siempre terminaban en punta.
»Los saltos del Geiser fueron esta vez de los mas considerables y violentos. Nosotros juzgamos á la simple vista que la mayor altura á que llegó el agua no igualó á la de la montaña de Langafell, que está enfrente del Geiser y que tendrá unas 70 toesas de elevación, de manera que apreciamos la altura de los saltos mas fuertes en 60 toesas. Los habitantes circunvecinos que ven continuamente el Geiser, dicen, sin embargo, que con frecuencia llega á la altura de la cima de esta montaña, y que cuando esto acontece, anuncia un temporal de lluvias y vientos. Los saltos del agua duraban diez minutos todo lo mas, y mediaba un intervalo de tres segundos entre cada detonación subterránea que anunciaba la salida del agua, verificándose esta doscientas veces.»
Los fuegos subterráneos han producido por su acción muchas cavernas. La de Souther en la parte occidental es la mas considerable, y tiene cerca de 840 toesas de profundidad.
Las cimas de las altas montañas están ordinariamente cubiertas de nieve, y algunas lo están de inmensos hielos que presentan al viagero un horroroso espectáculo. En esta isla se tocan todos los estremos, y el hombre no vive mas que en medio de peligros de todo género.


SUECIA.


La Suecia, separada de la Noruega por los Alpes Scandinavos, se estiende al Sur entre el Cattegad, el Sund y el Báltico, apoyándose al Norte contra la Noruega y la Rusia. Está dividida en tres grandes regiones, Suecia propiamente dicha, Gothia y Nordlandia, las que también se subdividen en veinte y cuatro lan ó prefecturas. Ciento treinta y seis mil kilómetros cuadrados encierran cerca de 3.000,000 de habitantes. La Suecia tiene la ventaja sobre la Noruega y Dinamarca de la abundancia de sus aguas; pero sus numerosos lagos, sus montañas y sus rocas de grafito reducen mucho la estension de los terrenos cultivados. El clima es aquí casi invariable, y apenas se conocen la primavera y el otoño; al salir de un invierno largo y rigoroso la temperatura se eleva rápidamente, apresurándose la tierra á dar sus riquezas. La Suecia produce muchos granos para su consumo; pero su principal riqueza consiste en las minas de plata, sobre, plomo y hierro, y en las maderas de construcción.
Stockolmo es su capital, y su población es de 80,000 habitantes. Situada en la Uplandia, provincia de la Suecia propiamente dicha, esta ciudad ocupa dos penínsulas y muchas islas, que no son otra cosa que rocas esparcidas en el lago Melarn en la corriente por donde se desagua este lago y en una bahía del mar Báltico. La ciudad es grande y de forma irregular; su situación estraordinaria y pintoresca choca singularmente á los estrangeros. Por todas partes se descubren puntos de vista variadísimos y encantadores, formados por una multitud de rocas de granito que se elevan del seno de las aguas, desnudas y escarpadas las unas, y cubiertas las otras de casas y de bosques. El puerto se comunica con el mar Báltico, el agua es tan clara y trasparente como el cristal, y tanta su profundidad que los mas grandes buques pueden arrimarse al puerto, que es espacioso y rodeado de grandes casas y vastos almacenes. A la estremidad del puerto se elevan muchas calles una sobre otra en forma de anfiteatro, y la cima de la colina está coronada por el palacio real, que es un edificio magnífico. Por el lado del mar á 2 ó 3 millas de la ciudad se estrecha el puerto, y ya no es mas que un brazo de mar, que serpenteando entre dos rocas, se pierde de vista, porque se halla rodeado de colinas y bosques. «Es imposible, dice Coxe, dar una idea de este bello y singular espectáculo ni con el pincel ni con la palabra.» La isla de en medio, que es Slocolmo propiamente dicho, y la de Riterholm son las partes mas bonitas de la ciudad. La palabra Holm, tan común en las lenguas sueca, danesa y noruega, significa escollo ó pequeña isla. Stockolmo se encuentra asentada sobre siete pequeñas islas. La palabra Stock, que significa estaca o palo, indica que ha sido necesario construir una parte de esta ciudad sobre estacas.
Casi todas las casas son de piedras ó de ladrillos; solamente en los arrabales hay un gran número de ellas construidas de madera y pintadas de encarnado. Su posición es tan encantadora, que se la llama la Napóles del Norte.
Stockolmo tiene una academia real de ciencias, que debe su establecimiento á seis hombres de profundo saber, entre los cuales se cuenta al célebre Lineo.
La lengua sueca pertenece al radio scandinavo y gótico de la familia germánica. En Suecia hay tres universidades: la de Upsal, la de Lunden en Scania y la de Abo en Finlandia. Hay ademas doce colegios llamados gimnasios, la mitad de los cuales fueron fundados por la reina Cristina para la instrucción de

jueves, febrero 14, 2008

Viage ilustrado (Pág. 172)

y se ha conservado tan puro entre estos isleños, que leen y entienden con la mayor facilidad las mas antiguas tradiciones históricas. Este idioma tiene poetas muy antiguos y dignos de estimación; entre ellos se distinguen Egill—Skallagrimson, Kormak, Ormundson, Gum—Geirson y Thorlief—Jarlaa. Antes del año 1000 estaba muy poco cultivado el arte de escribir, aunque los caracteres rúnicos eran ya conocidos en este pais antes de dicha época, habiéndolos recibido probablemente de la Noruega. Inmediatamente después del establecimiento del cristianismo se adoptaron los caracteres latinos, porque el alfabeto rúnico, compuesto solamente de diez y seis letras, pareció insuficiente. Isleif, primer obispo islandés, fundó una escuela en Skalholt, y poco tiempo después se fundaron otras cuatro, en las cuales se enseñaba á la juventud la lengua latina, la teología y algunas partes de la filosofía especulativa. Casi todas sus obras fueron compuestas en los siglos XI, XII, XIII y XIV, y algunas de ellas llegaron á imprimirse. Sir Joseph Banks regaló 161 manuscritos islandeses al museo británico.
A pesar de este adelanto y de sus costumbres pensadoras, la tenebrosa mitología del Norte ha dejado sus huellas entre los islandeses; las grandes luchas de los scandinavos con los enanos y los gigantes viven todavía en las creencias populares, y será muy difícil desarraigarlas de un pais tan sombrío y salvage. El aspecto solo de la naturaleza es suficiente en esta isla para impresionar fuertemente el espíritu del hombre; el rigor del clima, los enormes hielos, las montañas cubiertas de nieve ó desgarradas por los volcanes, el ruido fragoroso de los fuegos subterráneos, los surtidores de agua hirviendo, los frecuentes meteoros, el terreno erizado de rocas, todo se reúne para dar á estas comarcas un carácter imponente y á propósito para inspirar espanto.
Todo prueba que la isla casi en general reposa sobre un vasto depósito de fuegos que parecen haberla enteramente trastornado, y que quizá algún dia lleven el desorden hasta sus cimientos.
En 1783 por el mes de agosto estos terribles fuegos obraron una especie de prodigio que llevó el espanto á todos los corazones. Al S. de Grinbourg cerca de 12 kilómetros de la roca de los Pájaros se vio la mar hervir con fuerza, y se oyó la tierra rugir en sus entrañas como si fuera á quebrantarse toda; á poco parecia que las aguas lanzaban llamas, de su seno se elevaba una nueva tierra ó mas bien un montón de lavas y materias volcánicas, que entreabierto en su parte mas elevada servia de chimenea á un fuego subterráneo que iba á escaparse. Esta isla se agrandó poco á poco después de esta época, y continua arrojando llamas.
Ademas, los volcanes que hay en diferentes partes de la isla tienen muchas grietas y cráteres por donde se oye el ruido continuo del fuego que arde en el interior de la tierra.
El monte Heila es famoso en el mundo por su volcan, situado en la parte meridional de la isla cerca de 5 kilómetros del mar. Su cúspide forma tres puntas, la de en medio es la mas alta, y para llegar hasta ella se necesitan cuatro horas de una marcha penosa. Su elevación perpendicular es de 1,685 metros sobre el nivel del mar; pero no es, sin embargo, esta montaña la mas alta de la Islandia. De su cima salen continuamente llamas y materias abrasadas. Las erupciones de este volcan en 1693 hicieron los mayores estragos; fueron tan violentas, que las cenizas se estendieron por toda la isla hasta la distancia de 240 kilómetros. Comenzaron el 5 de abril y continuaron casi sin interrupcion hasta el 7 de setiembre; pero el cráter no vomitó lavas. Las erupciones de otras montañas, sobre todo las d'Ocraife y de Kodlegan, han sido tambien suficientes para llenar de espanto al pais. Es muy digno de notarse que después de las erupciones del monte Hécla, se ha encontrado algunas veces tan gran cantidad de sal, que había para cargar con ella muchos caballos.
Los terremotos son producidos naturalmente por los fuegos subterráneos, asi como los manantiales de agua caliente; estos últimos son en estremo numerosos en la Islandia, donde por todas partes se encuentran; los terremotos hacen desaparecer algunos de ellos, mientras por otro lado surgen otros nuevos. Los manantiales que salen apaciblemente son llamados baños, y calderas ó geyser, es decir, furiosos, los que salen á grandes borbotones. Estos surtidores no tienen todos el mismo grado de calor: el doctor Van Troil ha observado que hacen subir á 188 grados el termómetro de Fahreinheit: Olafsen y Povelsen encontraron las aguas de Geiser, Reykum y Langarvand á 212 y 213 grados. Los islandeses se bañan en los arroyos que forman estos manantiales templados ya por otros de agua fría que se les unen. Estos baños son
muy saludables y con ellos se curan muchas enfermedades. Se ha observado que las vacas que beben de estas aguas, dan mucha mayor cantidad de leche, y los pescados que hay en estos arroyos, tibios ya por la mezcla de las aguas, son mucho mas hermosos y de mejor gusto que los de la misma especie que se encuentran en otras partes. Los habitantes de las cercanías de estos surtidores calientes se sirven de ellos ordinariamente para cocer sus alimentos, verduras, pescados, mariscos y carne; para ello basta poner sobre la abertura del manantial la olla ó marmita, y en poco tiempo queda cocido lo que contiene, quedando la carne y el pescado mas tierno y de mejor gusto que si hubiesen estado al fuego ordinario.
Olafsen describe de la manera siguiente el Geiser que está á 9 kilómetros de Skalholt, de donde salea agua de una roca por intervalos á ciertas horas del día.
«En el momento de nuestra llegada al Geiser, dice, el agua llegaba hasta el borde del pilón, derramándose por todos lados; á poco se oyeron detonaciones lentas y ruido subterráneo: esta fué la señal de la salida de las aguas, que comenzaron al instante á brotar con fuerza; pero esta vez no se elevaron mas que á 20 metros. La salida del agua cesó repentinamente, y de alli á poco volvió por intervalos de algunos minutos; pero la violencia de la salida fué disminuyendo por grados hasta quedar el pilón enteramente vacío. El Geiser permaneció tranquilo toda la noche, las aguas subían lentamente, y el pilón no se llenó hasta las cuatro de la mañana. Nosotros permanecimos cerca para poder observar las erupciones, y habíamos echado dentro del pilón muchos trozos de piedras de petríficaciones thermales que por todas parles encontrábamos.
»Por fin se anunciaron las erupciones por un ruido sordo bajo nuestros pies parecido á cañonazos disparados á lo lejos: repitióse el ruido igualmente pon cinco veces; pero la segunda fué mas fuerte que la primera, y sucesivamente, como si los cañonazos se aproximasen; sentimos al mismo tiempo conmoverse

miércoles, febrero 13, 2008

Viage ilustrado (Pág. 171)

rado, cuyos troncos tienen á lo mas dos ó tres pulgadas de diámetro. Los árboles que crecen mas fácilmente son los abedules, y algunos hay que llegan á una regular altura. Los habitantes que tienen la fortuna de poseer uno ó dos de estos árboles en sus tierras, los conservan con el mayor cuidado y los enseñan á los estrangeros como objetos muy raros. ¿Fué conocida la Islandia por los antiguos?
Lo que parece mas positivo es que fué, sino descubierta, por lo menos vuelta á encontrar en 861 por el pirata scandinavo Nadodd, que la llamó Snœland (tierra de nieve). De 868 á 875 dos jarles noruegos, Ingolfr y Hiorleifr, se establecieron alli, y le dieron el nombre de Islandia (tierra de hielos). El cristianismo penetró hacia el año 981. El gobierno fué aristocrático durante cerca de 387 años; pero en 1261 los islandeses se sometieron voluntariamente al rey de Noruega, y en 1387 pasaron á la dominación de Dinamarca. El cristianismo reformado se introdujo en 1551 y causó muchos desórdenes. La Dinamarca ha dividido este pais administrativamente en tres prefecturas ó amtels. La capital era en otro tiempo Skalholt, cerca de Hritaa; hoy es Reikiavick, situada sobre la costa occidental, que tiene 800 habitantes, un liceo, una biblioteca, tres sociedades literarias y dos periódicos.
Los islandeses son en general poco robustos y de mediana estatura, sobre lodo los que habitan las costas. La pesca, á la que ordinariamente se dedican, es poco favorable á su salud. Los del interior tienen mejor aspecto, y regularmente viven mas. Son naturalmente graves, taciturnos y melancólicos.
En el campo son tan malas las habitaciones, como se debe suponer de un pais donde no se emplea la piedra y no se encuentra la madera; asi es que se ven obligados á servirse de los despojos que los naufragios arrojan á las playas y de grandes huesos de ballena. Si se empleasen las piedras habría riesgo de ser aplastados por ellas, á causa de los grandes y frecuentes terremotos. Por lo demás, sacan de estos escasos elementos el partido y la comodidad posibles. Ordinariamente no se hace uso de las chimeneas; un agujero cuadrado abierto en lo alto de la casa da salida al humo, y en vez de leña se sirven de césped, de estiércol seco y huesos de pescado.
El paisano islandés hace tres comidas al dia; su alimento se compone de leche cuajada, de pescado seco, de sopas y de galleta, que se hace en Islandia como en la baja Normandía y en la Bretaña con harina desleída y cocida sobre una plancha de hierro.
Los domingos comen ademas algún plato estraordinario como cebada ó trigo cocido en la leche ó sopa de carne. En Noél y en Paques se desesperarían si no tuviesen carne ahumada, la cual generalmente no está salada; el islandés prefiere aprensarla para quitarla el jugo, la deja en seguida reposar dos dias para que acabe de secarse, y la cuelga después de esta operación á la altura de 3 metros en un sitio preparado, donde se conserva muy bien. La gente del pueblo y aun las personas ricas hacen podrir muchas clases de pescados para comerlos; pretenden que si los músculos y los filamentos no se enternecieran por medio de esta putrefacción serian muy indigestos y les harian mal. No hablaremos de las legumbres, porque son casi desconocidas en la isla; en 1750 fué necesaria una real orden para obligar á los habitantes al cultivo de las coles; y sin embargo, el cultivo de ellas está lejos de ser general en la isla. La bebida ordinaria es el suero, al que añaden un poco de agua, cuando ya ha adquirido el grado de fuerza y de ácido que debe tener: á esta bebida la llaman blanda; también beben leche dulce, y en los dias de fiesta cerveza, que es muy buena.
Los islandeses, asi como los montañeses noruegos, sus antepasados, aprenden por sí mismos á fabricarse toda clase de utensilios de cobre, de hierro, de madera y de cualquiera otra materia. Muchos de estos obreros tienen tanto talento y disposición como los nuestros, y no hay parroquia donde no se encuentre por lo menos uno de estos smidoúrs, nombre que dan al que sabe toda clase de oficios. Este pueblo es también muy industrioso para inventar lazos y trampas pare coger las zorras, los lobos marinos, los pájaros y el salmón. Los hombres por lo general se ocupan en la pesca principalmente en las costas, y en apacentar las vacas, los caballos y las ovejas. Las mugeres los ayudan algunas veces; pero comunmente no se ocupan mas que en los cuidados de la casa. Ellas hilan la lana, hacen las medias, las camisas y fabrican el grueso paño de que sus familias se visten; este paño se llama vadmel y es ordinariamente negro; los pobres, que siempre van vestidos de esta manera, parece que llevan un luto eterno.
El trage consiste en una túnica con mangas de punto, sobre la cual se ponen cuando viajan una capa corta de color negro. Llevan un sombrero ó gorro bien forrado y zapatos de cuero sin curtir. En el estío la principal diversión de los islandeses es la lucha, para lo cual se reúnen algunas veces los jóvenes de tal ó cual lugarejo. En las largas noches de invierno sus principales distracciones son los juegos de damas y de naipes, el ajedrez, en el que ellos sobresalen; una especie de sombras chinescas, á las que llaman glander, y en todos tiempos el canto y la lectura. En los entreactos del glander, los que han sido convidados á este espectáculo forman un concierto de baile que llaman psikevaka. Un hombre coge á una muger por las manos y canta con ella versos á compás de distintas melodías. Estos versos hacen comunmente relación á uno de los cantantes ó también á los dos. Mientras cantan, balancean el cuerpo hacia adelante y hacia atrás, manteniéndose por intervalos en equilibrio sobre una pierna, pero sin cambiar de puesto.
Asi como los celtas tenían sus bardos y los griegos sus rapsodas, que recitaban y cantaban públicamente los hechos históricos y las tradiciones del pais, el pueblo islandés tiene hoy todavía sus scaldas que van cantando por los campos los runes nacionales. Los campesinos son en general tan apasionados por todo lo que es historia y tradición, que copian y conservan manuscrito todo lo que pueden recoger en los libros y en las canciones populares. La lectura es la distracción que mas les atrae; antiguamente, dice Olafsen, se reunían en asambleas para leer la Gamla—Saga, recopilación de historias noruegas á islandesas. A falta de libro, el mas instruido de los asistentes tomaba la palabra y contaba todo lo que habia aprendido de sus abuelos. Los scaldas ponían en verso sus tradiciones; para conservarlas en la memoria, las hacian esculpir ó pintar en cuadros sobre las puertas, sobre las camas y en los lechos. Desde el siglo XIII la Islandia tenia recuerdos importantes de Sagas ó memorias históricas. El idioma de los islandeses es el mismo que se hablaba antiguamente en Suecia, en Dinamarca y en Noruega,

martes, febrero 12, 2008

Viage ilustrado (Pág. 170)

independientemente de Copenhague, cuyo nombre significa puesto de mercaderes, Altona, Kiel, á quien un camino de hierro une á esta última ciudad, y Aalborg en la Jutlandia, son mercados de bastante importancia.
Copenhague ó Kjebeuhaon, es la capital de Dinamarca. Está situada sobre un pequeño promontorio de la costa oriental de la isla de Seelandia, y en parte sobre la de Amak, y presenta un aspecto verdaderamente magnífico. Es la ciudad mejor construida de todo el Norte, porque si se ven en Petersburgo edificios mas soberbios, no se encuentra aquí el contraste de las casuchas miserables de madera, ni de la miseria y magnificencia: aqui, por el contrario, todo es igualdad y uniformidad. La ciudad está rodeaba por la parte de tierra, de fortificaciones regulares, que consisten en bastiones, un ancho foso lleno de agua y algunos fuertes esteriores: tiene de cuatro á cinco millas de circunferencia. Las calles están bien pavimentadas, con aceras á los lados, aunque muy estrechas, para que pueda andarse cómodamente por ellas. La mayor parte de las casas están construidas con ladrillos, aunque hay un corto número hechas de piedra tallada traída de Alemania. Las casas donde vive la nobleza, son en lo general espléndidas y edificadas al gusto de Italia, y el movimiento que se observa en todas partes anuncia una ciudad muy comercial. El puerto está lleno siempre de buques mercantes. Muchas calle están cortadas por anchos canales, en medio de los cuales se pueden descargar las mercancías, delante de los mismos almacenes á que van dirigidas. Esta ciudad debe principalmente su belleza al terrible incendio de 1728, después del cual se reedificaron por el gusto moderno cinco iglesias y sesenta y siete calles.
Sus principales monumentos son: la iglesia de nuestra Señora, con sus trece estatuas, de Jesucristo y de los doce apóstoles, por Thorwaldsen, la de la Trinidad, donde están la biblioteca de la universidad y el gran globo de Tycho—Brahé. Pero la verdadera magnificencia de Copenhague, consiste en su puerto, formado por un canal espacioso que atraviesa la ciudad. Los buques no pueden entrar en él sino uno tras otro, pero tiene la capacidad suficiente para contener hasta quinientos. La población de esta capital sube a 125,000 almas. La parte de Copenhague llamada Christienhaven, del nombre de Cristiano IV, que la hizo edificar en 1618, está en la isla de Amak, separada de la de Seelandia por un brazo de mar pequeñito que se atraviesa por dos puentes. Amak ofrece singularidades que no pueden menos de llamar la atención de los estrangeros.
Esta isla tiene cuatro millas de longitud sobre dos de anchura, y está principalmente poblada por una colonia frisia, que el rey Cristiano II estableció en ella en 1515, á ruegos de la reina Isabel, su esposa, hermana de Carlos V. Educada en los Paises Bajos, esta princesa deseaba volver á tener en Dinamarca los alimentos á que se habia acostumbrado, y particularmente las legumbres, la manteca y el trigo, que visiblemente no eran entonces de tan buena cualidad en Dinamarca como en su pais. Aunque estos colonos se hayan mezclado ya con los daneses, se distinguen todavía por un trage particular, y disfrutan de algunos privilegios preciosos. La isla contiene por junto nueve pueblecillos, y de 3 á 4,000 habitantes. Hay dos iglesias, cuyos ministros predican algunas veces en holandés y otras en danés. Los habitantes tienen tribunales inferiores de justicia propios; para los casos arduos van al tribunal del rey, en Copenhague. Conservan aun su antiguo trage nacional, que llevaron de los Paises Bajos, que no deja de parecerse al de los antiguos cuákeros, tal como está representado en los cuadros de los pintores holandeses y flamencos. Los hombres llevan sombreros de alas anchas, una chaqueta negra y pantalones del mismo color, que no están prendidos por las rodillas. Las mugeres llevan chaqueta negra y un guardapies, y una pieza de paño de color azul alrededor de la cabeza. Los jardines y los prados ocupan toda la isla', y según el primer destino de la colonia, abastece á la capital de leche, manteca y vegetales.
El rey tiene su residencia en Copenhague, su autoridad es absoluta y se estiende á las mismas leyes que puede modificar á su gusto. Los nobles gobiernan por delegación suya, y el pueblo del campo ha sido esclavo hasta estos últimos tiempos, en que, á solicitud del príncipe heredero de la corona, desaparecieron por fin los odiosos restos del feudalismo. Un edicto del rey ha restituido á los naturales su antigua libertad, que tanto contribuyó en otro tiempo á la gloria del Estado.
La religión de Dinamarca es el luteranismo, y lo mismo aqui que en Inglaterra, el poder temporal se ha aprovechado bastante de la reforma. El rey es el primer obispo, el summus episcopus del reino; los demás ministros no tienen la menor influencia en los asuntos civiles. Se hallan sostenidos por el Estado, desde que con la reforma, se apropió el gobierno todos los bienes de la iglesia.
El gobierno protege las artes y las letras. Hay dos universidades, una en Copenhague y otra en Kiel, dos colegios académicos de Féroé y Odenssa, y treinta y dos escuelas grandes fundadas en las ciudades principales. En Copenhague hay una sociedad real de ciencias, otra histórica para el estudio de la historia del Norte, otra de historia y de literatura islandesas, una academia de pintura y arquitectura y un colegio de medicina y cirugía. Dinamarca ha producido muchos sabios célebres, entre los cuales se distinguen Tycho—Brahé, que tanto contribuyó á una revolución total en la astronomía; Longomortan, discípulo digno de tan grande maestro; Roëmer, otro astrónomo célebre; Gaspar Bartholin y su hijo, anátomos de primer órden; Worm (Olaüs), anátomo y literato profundo; Borrichius, químico; Winsloor, cuyo elogio puede verse en las Memorias de la Academia de Ciencias de París, y otros muchos que no nos detenemos á enumerar.

ISLANDIA.

La Islandia, grande isla del Océano Ártico, pertenece tanto á la América como a la Europa; nosotros la colocaremos en esta última por depender de Dinamarca. Tiene 480 kilómetros de longitud por cerca de 300 de anchura, y apenas proporciona una escasa subsistencia á los 50 ó 60,000 habitantes que hay diseminados en su territorio. Los granos de primera necesidad, tales como el trigo, la cebada y el centeno, crecen con mucha rapidez; pero las tres cuartas parles no llegan á estado de sazón. Las antiguas crónicas refieren que en otro tiempo la isla ofrecía muchos bosques; hoy no se ve mas que monte bajo achapar—

lunes, febrero 11, 2008

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cion de los curiosos. «Se ven, dice, millares de caballos y bueyes, en hileras cuyo fin no se alcanza. Los nobles polacos hormiguean en la ciudad en otro tiempo se entretenian en darse sablazos en las calles, pero ahora, mas cultos, se juntan para jugar dinero ó efectos. Las clases mas humildes se alojan junto los árboles de su misma calle, buscando cada cual sobre la yerba un sitio conveniente, encendiendo la lumbre para calentarse, y bailando y cantando al son del oboe, y de la flauta para distraerse. Las mil luces que se divisan entre los árboles dan á este espectáculo la apariencia de un jardín encantado.»
Si continuamos marchando mas al Norte, nos encontramos la Prusia Oriental, verdadera cuna de la raza prusiana, y por último, mas al Oeste todavía, la Pomerania. Estas tres provincias, las únicas marítimas del reino, son bañadas por el mar Báltico desde el Niemen hasta Trebel. En sus arenosas riberas es donde se encuentra el ámbar, objeto de un importantísimo comercio en la antigüedad, pues que tenia en comunicacion los pueblos eslavos con los del Adriático.
Una particularidad del Niemen y del Vístula, que los dos llegan á la mar en las dos Prusias, es que estos ríos en su embocadura, se pierden en grandes lagos, llamados, uno Kuniche—Haff, y otro Frische—Haff, ambos igualmente separados por largas barreras de arena de la mar, á donde se precipitan por un estrecho canal. Kœnisberg, capital de la Prusia antigua, está construida sobre el Frische—Haff. Kœnisherg, como Thorn y Mariemburgo, es una creacion de la órden teutónica, y revela en sus edificios góticos y sus fortalezas, su origen y el carácter de sus fundadores.
Los kurios, tribus pescadoras de las riberas del Kuniche—Haff, y en general los campesinos de la Pru­sia Oriental, han conservado el sello, y en parte el idioma de sus antepasados los pruso—lithuanios. En muchos puntos, las mugeres llevan botas y gorros polacos, y los hombres se envuelven en una especie de manto llamado margin, que unos se sujetan a la cintura, y otros se tercian al pecho, pasándolo por debajo del brazo derecho hasta la espalda opuesta á manera de los mantos escoceses. ¿Seria esto una prueba suficiente de la asercion de Plinio, respecto á que los antiguos estyos eran padres de los caledonios y de los bretones?
Dantzig, en la embocadura de uno de los brazos del Vístula, y en el fondo del golfo que lleva su nombre, es una ciudad rica y comercial conocida en Eu­ropa por sus destilatorios de aguardiente. Los habitantes de esta gran ciudad, entregados todos á la industria y al comercio, presentan el aspecto de una de las poblaciones mas tranquilas y arregladas. Dotados de costumbres dulces y alegres, exentos, aunque ricos, de la mayor parte de los vicios que el lujo acarrea, fundan su felicidad en la vida doméstica, donde las mugeres, sometidas á una autoridad amistosa, pero firme, saben conservar y acrecentar la fortuna de sus maridos, sin tener, como en otras partes, la triste facultad de arruinarlos con exigencias caprichosas de toilette ó de diversiones.
Stettin y Stralsund, en la Pomerania, son ciudades de poca importancia para que nos detengamos en describirlas. Frente por frente de Stettin se eleva la isla de Rugen, que es á la mitología eslava de la Báltica lo que la isla de Sein es al antiguo culto céltico de la Bretaña. «Hay aqui, dice Tácito, un bosque religioso donde se encuentra un carro sagrado cubierto con un velo, al cual no puede tocar sino un sacerdote. Este sabe el momento en que la diosa (Hertha) habita el santuario de este carro, y entonces hay dias de grandes fiestas, y no se habla de guerras, ni se ven armas por ninguna parte, hasta el momento, en que la diosa abandona los mortales. En seguida de esto el carro y el velo reciben una ablucion en un lago secreto que sumerge frecuentemente á los esclavos empleados en este servicio.» Este bosque sagrado, este lago de aguas negras, donde nadan peces negros, son todavía hoy el objeto de la veneracion de los rugianos, saben algunos cánticos antiguos de sus bardos y os enseñarán en la iglesia de Attenkirchen la estátua de Swentoorid, divinidad de cuatro caras qué presidia la guerra y las estaciones.

DINAMARCA.

Al Norte del Hannover y del Mecklemburgo se levanta entre la mar del Norte y el mar Báltico, una península de mediana estension, flanqueada al Este por un grupo de islas; esta es la Dinarnarça. El brazo importante de mar que baña su estremidad Septentrional y la separa de la Noruega toma el nombre de Skager—Back, los que la dividen de la Suecia son el Cattegad y el Sund. Conocida de los antiguos con la denominacion de Quersoneso címbrico, la Dinamarca fué cuna de los guerreros címbricos, que apremiados sin duda por la invasion de las razas escandinavas, de los godos y de los ingleses, atravesaron la Europa central y llegaron á estrellarse ante el genio de Mario.
Mas tarde, la Dinamarca suministro su contingente á aquellas poderosas emigraciones marítimas, á aquellas hordas piráticas, que desolaron sucesivamente la Inglaterra y la Francia desde el siglo IX al XII, y á quien los pueblos del Mediodía confundieron con el nombre general de normandos.
Ora feudataria de la Alemania, ora vencedora de la Suecia y la Noruega, la Dinamarca se vió por fin despojada en 1814 del hermoso floron de su corona escandinava, y reducida á las cinco provincias que la componen hoy: á saber, la Dinamarca propiamente dicha ó Archipiélago danés, cuya capital es Copenhague, la Jutlandia, que tiene por capital á Viborg, al ducado de Slesvoig y al de Lauenburgo, que toman estos nombres de sus principales ciudades, y por último, el ducado de Holstein, cuya capital es Glucstadz. Por estas tres últimas provincias es por la que la Dinamarca se halla ligada á la Confederacion Germánica, donde su rey tiene tres votos. La poblacion total del reino, en sus límites actuales, es de 2.132,000 habitantes, esparcidos en una superficie de 56,600 quilómetros cuadrados.
El clima de esta península es generalmente mas dulce de lo que anuncia su latitud; su suelo es llano, y apenas presenta mas que llanuras bajas, arenosas ó pantanosas, pero ricas en pastos hermosos donde se crian los caballos de la raza danesa tan convenientes para la caballería militar. Bajo este punto de vista, la Jutlandia es la mejor provincia: sus pastos proporcionan suficiente alimento á numerosos animales, que despues de haber engordado, pasan á Holstein para ser vendidos á los mercaderes de Hamburgo, de Lubeck y de Amsterdan.
La industria no está muy desarrollada en Dinamarca, pero su comercio es bastante considerable, é

domingo, febrero 10, 2008

Viage ilustrado (Pág. 168)

Vista de Colonia
acomodados, y otros á la raza eslava que se estableció alli en el siglo XVI. Los antiguos wendos, que forman la poblacion campestre, se cubren todavía hoy con pieles de carnero, y habitan chozas miserables. En invierno viajan en trenes parecidos á los de la Noruega y la Sajonia.
Los habitantes del gran ducado de Posen, que se estiende en semicírculo al Norte de la Silesia, no se encuentran tampoco mas civilizados. Cuando en el primer desmembramiento de la Polonia, la Prusia Occidental y el distrito del Netze cupieron en parte al gran Federico, escribió este á Voltaire que la pobreza de los plebeyos, y la licencia y arrogancia de los señores le habian conmovido el alma. Su sucesor hubiera podido tener sobre poco mas ó menos el mismo lenguaje acerca del ducado de Posen. La cualidad saliente de los habitantes de este pais, sobre todo de la parte mas ilustrada, y lo que en seguida advierte el estrangero, es la fidelidad a la religion y el amor nacional.
Una hermosa catedral y una casa—ayuntamiento notable fijan la atencion del viagero en Posen, antigua capital de la gran Polonia, que en el siglo XVI tuvo 80,000 almas, y que hoy apenas cuenta la mitad.
No abandonaremos esta provincia sin citar por lo menos el nombre de Gnesne, la ciudad mas antigua de Polonia, donde reposan los restos de San Adalberto, uno de sus primeros obispos, que fué martirizado por los prusianos en el siglo X de nuestra era. Todavía cerca de esta antigua ciudad hay una feria que dura ocho semanas, y que segun Bernouilli, mérece la aten—

sábado, febrero 09, 2008

Viage ilustrado (Pág. 167)

tarse para esta ceremonia, desde el fundador del moderno imperio romano Luis el Benigno y Cárlos V! Y cuántas reliquias maravillosas, regalos de Haroum—al—Raschid, se hallan espuestas alli á la veneracion del pueblo! ¡Colonia, sobre todo, Colonia, cuya magnifica catedral, aunque por concluir, es sin embargo uno de los mas bellos monumentos góticos de Europa! Cien columnas, de las que las cuatro principales tienen 10 metros de circunferencia, sostienen la inmensa nave de 133 metros de longitud y 66 de altura. ¿Nos detendremos á hablar de las reliquias de los doce apóstoles y del sarcófago de los tres magos? ¿De las de las once mil vírgenes, cuyas cabezas están simétricamente colocadas en una capilla de la iglesia de Santa Ursula? En Colonia nacieron San Bruno y Rubens en la casa misma en que murió despues María de Médicis. Describiremos tambien el Zulpich, el Tolbincon de Tácito, donde Clovis desafió á los alemanes, juró hacerse cristiano, y aseguró el porvenir de la monarquía francesa conteniendo el torrente de las invasiones germánicas. Cerca de Elberfeld, Salingen, conocida por su escelente fabricacion de armas; Dusseldorf, grande y hermosa ciudad, cuyo palacio adorna todavia la Asuncion de la Virgen pintada por Rubens; Emmerich, apoyada en el Rhin entre ruinas romanas de toda especie; Cléves, por último, con su antigua torre del Cisne, cuyo origen se pierde en la noche de los tiempos, y no lejos de ella, el Reichwald, antiguo y sagrado bosque, donde segun Tácito provocó Claudio Civil á los batavos á insurreccion contra los romanos.
La Westfalia, de donde salieron en otro tiempo los bructeros, los marsos y los sicambros, linda al Norte de las provincias rinianas. Está dividida en tres Regencias que tienen por capitales á Mínden, Munster y Anberg, siendo junto á Minden donde está la pequeña ciudad de Luger, en que residió Witikind el Grande, habiendo sido enterrado en la iglesia principal, en la cual se ve todavia su sepulcro y sus copas de festin. Junto á Paderborn, que fundó Carlo—Magno, hay un pueblecillo que lleva todavía el nombre de Romerfeld (campo de los romanos), y es donde Arminió destruyó las legiones de Varo.
Despues de haber atravesado el gran ducado Brunswick, situado al Este de la Wesfalia, volvemos á encontrarnos la Prusia que costea al O. E. el Hannover y el Mecklemburgo y va á prolongarse al S. E. entre los pequeños estados de la Confederacion, como una mar estensa entra en un territorio bajo que no le opone obstáculo. Berlin ocupa aproximadamente el centro de este pais, cuya mayor parte componia en otro tiempo la Marca de Brandeburgo, donde nació la potencia prusiana.
En Berlin, capital del electorado de Brandeburgo, es donde el rey reside ordinariamente. Esta ciudad, situada sobre el Sprée, es grande y hermosa. En 1700 no contaba mas que 20,000 habitantes, y actualmente ya tiene 288,000, no incluyendo en este número los 24,000 hombres de la guarnicion. La parte que fué edificada por Federico el Grande, tiene calles anchas y derechas, y casas soberbias, aunque poco habitadas. La calle de Federico, de cuatro quilómetros de anchura, la alameda de los Tilos, la plaza de Guillermo con las estátuas de cuatro generales prusianos, el puente con la estátua de Guillermo, por sobrenombre el Gran Elector; el palacio real, del cual una gran parte es gotica y contiene numerosas curiosidades, la ópera, algunas iglesias, un arsenal muy provisto que contiene armas para unos 200,000 hombres, el hospital de la Caridad y la casa de Inválidos, he aquí lo que Berlin presenta de mas interés al viagero curioso. Tiene una academia de ciencias, célebre entre todas las de Europa, otra de bellas artes, otra de arquitectura, muchos colegios y establecimientos de educacion muy estimados, una escuela militar, otra de Sordo—mudos, y algunas bibliotecas, entre las cuales tiene gran valor entre los sabios y bibliógrafos la llamada Real. Las fábricas y manufacturas son muy numerosas, y dar trabajo á casi 20,000 obreros. Los objetos mas importantes de comercio que producen son: galones de oro y de plata, sederías, lanas, algodones, tules, sombreros, espejos, tapicerías, porcelana, cueros, azúcar refino y otros muchos. Las ciencias y las letras se cultivan con gloria en Berlín, y se conoce el valor que tienen, lo cual se debe al impulso dado por Federico el Grande, que les premió y estimuló con su ejemplo. Este cultivo ha influido notablemente en has costumbres públicas, pues los hijos de Berlin en lo general dan muestras de ingenio, de conocimientos y de práctica del mundo.
Los antiguos habitantes de Brandeburgo pertenecian á familias lombardas, borgoñonas y semnonas. Sigefroi, conde de Sajonia, fui, en 927, el primer titular del margraviato: uno de sus sucesores, Alberto el Oso, que lo conquistó y embelleció, fundó algunas ciudades corno Berlin, Bérnau, Francfort y Landsberg, que pobló de alemanes. El Brandeburgo cayó despues en manos de Sigismundo de Hungría, que fué electo emperador, y mas tarde fijé vendido por este príncipe á Federico, burgrave de Meremberg por 400,000 florines de oro, y de esta casa fué donde salió luego despues el que elevó su patrimonio y la Prusia entera al estado en que hoy la vemos.
Los prusianos son robustos, laboriosos y buenos soldados, y sus costumbres se asemejan á las de los demas pueblos de Alemania. Casi todos son luteranos ó calvinistas, pero todas las sectas del cristianismo peden adoptarse y seguirse con entera libertad, pues la tolerancia en esta materia es una de las máximas fundamentales del gobierno. Cualquiera que sea el número de hijos que tenga un aldeano, todos pertenecen al servicio de las armas, escepto uno que se queda para ayudar los trabajos de la casa. Los demas llevan desde la infancia una marca que indica que son soldados, y se hallan en el deber de acudir al servicio cuando se les llame. Concíbese fácilmente que con semejante organizacion de quintas, que hace de cada hombre un soldado, sea la Prusia una nacion poderosa y temible en la guerra; pero si la guerra se prolonga, y hay en ella reveses, bien pronto la agricultura y la industria perecerán, y la exhausta poblacion tendrá que rendirse.
Bajando al Sur, y siguiendo la frontera de la Sajonia y la Bohemia, recorramos la Silesia prusiana, que viene á desembocar al S. E. en la Gallitcia y la república de Cracovia. Cuando Federico II comenzó sus guerras de conquista, la Silesia fué la primer provincia que reunió á sus estados hereditarios.
Breslau, su antigua capital, está situada en la confluencia del Ohlen y del Oder, en una llanura ricamente cultivada y sembrada de jardines. Puede valuarse su poblacion en 90,000 almas.
Los habitantes de Silesia pertenecen, unos á la raza alemana, y estos son los mas industriosos y mejor

viernes, febrero 08, 2008

Viage ilustrado (Pág. 166)

ciendo muchas obras del arte é infinidad de objetos úsiles y agradables. Muchos de los aconteciementos que han tenido origen en esta ciudad, han influido grandemente en los destinos de la humanidad; ademas, se han celebrado en Ausburgo muchas dietas importantes del imperio; aqui fué donde en 1530 hicieron los protestantes su profesion de fé delante del emperador y de los estados germánicos, y donde en 1555 se firmó el famoso tratado de paz que concede á la Alemania la libertad de cultos. La mayor parte de las casas de esta ciudad son viejas y de mala arquitectura, pero la parte moderna tiene edificios muy bellos. Ademas de los corredores y agentes de negocios, los grabadores, los escultores y los pintores forman la mayor parte de la clase que vive de su trabajo; sus producciones, como los juguetes de Nuremberg, van á todas partes. Hay entre ellos algunos hombres de genio; mas son tan raros los pedidos que de sus artículos se hacen, que muy á menudo se ven obligados para vivir á fabricar santos, de manera que ellos surten toda la Alemania de pinturas para los devocionarios, y de estampas para las casas de las aldeas.
«Un cuadro de las costumbres y del carácter de los bávaros, hecho por Hogarth dice Riesbeck, será muy interesante. En general los bávaros son fuertes, musculosos y robustos, sus megillas son menos coloradas que las de los suabos, diferencia que proviene sin duda de que los bávaros beben cerveza y los otros vino. Lo que distingue á primera vista á un bávaro es una cabeza muy redonda, una barba puntiaguda, un vientre grueso y un color pálido; sus pies son cortos y abultados, sus espaldas estrechas, su cuello corto y su andar lento y pesado. No sucede lo mismo en las mujeres; en general son muy bellas, un poco gruesas, es verdad, pero esto mismo las hace encantadoras.
» En la capital, tanto los hombres como las mugeres, visten, ó creen vestir, á la francesa; los hombres son muy aficionados á los colgajos y colorines; las gentes del campo se visten con muy mal gusto. Lo principal del trage de los hombres consiste en una casaca ancha y larga, estrañamente bordada, por debajo de la cual asoma un calzon muy ancho. Las mugeres se adornan ó se disfrazan con una especie de corpiño que les cubre el pecho y la espalda y todo el cuello; esta coraza está cubierta de lentejuelas y cadenas de plata. En muchas partes, la dueña de la casa lleva pendientes de su cintura un manojo de llaves y un cuchillo, que casi tocan en el suelo.
»En cuanto á las costumbres y al carácter bávaro, los habitantes de la capital se diferencian mucho de los del campo. El carácter de los habitantes de Munich adolece de indecision.
»Los campesinos son en estremo desaseados. A algunas millas de la capital apenas se puede creer que sus chozas sean habitaciones. Muchas veces hay grandes cenagueros delante de sus puertas, lo que les obliga á entrar por encima de tablas colocadas al efecto. Los techos de retama de nuestros campesinos en muchos puntos de Europa tienen mejor apariencia que las miserables barracas de los bávaros, aunque estas, cubiertas de piedras, están menos espuestas á ser arrancadas por el viento.»

PRUSIA.

Al lado del antiguo imperio de Alemania el genio de un hombre superior ha levantado una potencia rival que podria disputarle la supremacía; Federico el Grande creó la Prusia, que por su asociacion aduanera, destruyendo los limites de todos los pequeños estados de la Alemania, convirtió á este vasto pais en una sola patria para el comercio y la industria, preparando por este medio mas que por la política la gran unidad que tarde ó temprano destruirá las divisiones feudales y formará de todos los hijos de la verdadera raza germánica una sola é inmensa nacion.
Los antiguos pruthos ó prusianos pertenecen á la misma raza que los lituanios. Salidos como ellos de las tribus indo—caucasianas que trajeron al Norte de Europa su lenguaje y sus tradiciones orientales, conservaron hasta el siglo X su independencia y sus supersticiones. En esta época los polacos, cristianos ya, y los caballeros de la órden Teutónica, habiendo émprendido varias piadosas cruzadas contra los prusianos, echaron sobre estos el yugo de hierro de la guerra misionaria, destruyendo los ídolos y alzando la cruz sobre sus pedestales, haciéndose Mariemhurgo el cuartel general y la capital de la órden Teutónica. Pero estos caballeros no introdujeron entre los prusianos mas que la letra del Evangelio y el despotismo que sobre ellos ejercian les obligó por último á buscar un refugio junto á los reyes de Polonia. De aqui las guerras sangrientas que terminaron con la ruina y estincion de dicha órden. En 1525 Alberto de Brandebourg, su gran maestre, se hizo reconocer por un tratado duque hereditario de la Prusia, donde introdujo el luteranismo y fundó la universidad de Koenigsberg. En 1618 el elector Joaquin Federico aseguró á la casa de Brandebourg el mismo ducado de Prusia, del cual Federico I hizo un reino y Federico II una potencia.
Un viagero que saliese de Francia por Sarregueminas y siguiere el Sarra, se encontraria inmediatamente en la parte meridional de los estados prusianos, que podríamos llamar muy bien sus conquistas diplomáticas, y que se designan ordinariamente con el nombre de provincias rinianas. El Mosela y el Rhin las atraviesan efectivamente de S. E. á N. O. Al Este descansan estas provincias en las mas pequeñas divisiones de la Confederacion Germánica, al Oeste costean el ducado de Luxemburgo, la Bélgica y la Holanda, y al Norte terminan en las fronteras de Hannover.
Mucho sentimos que las proporciones que nos hemos impuesto en esta obra no nos permitan pintar con la detencion que merecen estas hermosas provincias, tan notables por su cultura, por sus recuerdos históricos, por sus antiguos castillos llenos todavia de tradiciones, y por las nobles ciudades que esmaltan la ribera de aquel gran rio ó de sus tributarios. Tréveris, donde Constantino residió despues de otros emperadores, y que fué llamada la segunda Roma, y arruinada sucesivamente por los romanos, hunos, godos, vándalos y francos, ha sabido renacer de sus propias cenizas y adquirir de nuevo su brillo; Bacharah (ara Bachi, altar de Baco), célebre por sus vinos, que rivalizan dignamente con los de Johannisberg y Tokai; Coblenza, que sirvió de asilo á los Borbones y á los emigrados franceses durante las terribles convulsiones políticas de Francia; Bonna, donde construyó Druso un puente sobre el Rin; Aquisgran, patria de Carlo—Magno, que fué por largo tiempo asiento de su poderío, y cuyos restos se conservan todavía. ¡Cuántos emperadores ha visto coronar su catedral, sobre la silla de mármol blanco en que acostumbraban á sen—

jueves, febrero 07, 2008

Viage ilustrado (Pág. 165)

Catedral de Ratisbona
nas del antiguo y fantástico poema aleman los Niebelungens. ¿Cómo no se ha de desarrollar el gusto de las artes en un pais donde el soberano sabe amarlas y protegerlas?
Un camino de hierro une á Munich con Ausburgo que es una de las ciudades mas antiguas de Alemania. En esta ciudad y en Nuremberg es donde se encuentran los vestigios mas antiguos de las artes y de la industria germánicas. En los siglos XIV y XV no habia en toda la Alemania Meridional parte alguna donde se hiciese un comercio tan grande, y ella ha contribuido mucho á la civilizacion del pais introdu—

miércoles, febrero 06, 2008

Viage ilustrado (Pág. 164)

Vista de Inspruck, en Alemania
conocimiento del mundo, el talento y la alegría que en ellas reina.
Si á los nombres de Dresde y de Leipsick unimos los de Weimar, Jena, Eisenach y Gotha, que pertenecen á la Sajonia Ducal, nombres gloriosos para las artes y las bellas letras, ¿qué ocasion mas á propósito, tratándose de la Sajonia, de esta patria de la verdadera lengua alemana, para echar una rápida ojeada sobre esta literatura que tan brillantes destellos ha arrojado desde hace medio siglo?
La Sajonia Ducal se divide en gran—ducado de Sajonia—Weimar, que es al que pertenecen Weimar, Jena y Eisenach; en Ducado de Sajonia—Meiningen— Hildbourghausen; Ducado de Sajonia—Altenbourg, y ducado de Sajonia Coburgo—Gotha, cuya casa reinante ha tomado tanta importancia en Europa desde 1830.
El reino de Wurtemberg y el Gran—Ducado de Baden comprende la mejor parte de la antigua Suabia y casi toda la Selva Negra, es decir, la verdadera patria de los antiguos alemanes, que rechazados de las Gaulas por Clovis, dieron su nombre al centro de la Germania. Stturgard es la capital del reino de Wurtemberg y la residencia del soberano; sus habitantes compondrán el número de cerca de 40,000 y la decoran bellos monumentos y ricas colecciones. Esslingen y Ulm, célebres por las victorias que alli han alcanzado los franceses, pertenecen á Wurtemberg, asi como tambien Hoenstaufen, cuyo viejo castillo fué por mucho tiempo la morada de Barbaroja, y que hoy no es mas que una aldea pintoresca.
«El pueblo wurtembergés, dice un autor, ha conservado la franqueza, la alegría y la bondad de los antiguos germanos; su dialecto rudo sus maneras bruscas les hacen blanco de las burlas de los alemanes septentrionales. En la edad media, la Suabia fué la Provenza de la Alemania, y las canciones de los Minnesœnger respiraban la misma galantería y viveza que los romances de los trovadores; y aun hoy todavia, las asambleas de los pastores del Wurtemberg nos recuerdan la antigua Arcadia. Se ve á los jóvenes aldeanos, ligeramente vestidos, disputar el premio de la carrera; sus juegos comienzan con el dia, y los bailes se prolongan hasta la noche á la claridad de la luna, reinando en estas fiestas, como en las de Suiza, mucha decencia y órden.»
Calsruhe y Manheim, ciudades perfectamente construidas. Baden, célebre por sus baños, donde se reune todo lo mas elegante de Europa; Heidelberg, conocida por su universidad, y Constanza, que se baña en las aguas de su magnifico lago, son las ciudades mas notables del gran ducado de Baden.
Respecto de los principados de Hohenzollern, Sigmaringen de Hohenzllern—Hechingen y de Liechtenstein, basta con saber los nombres; pero nos detendremos mas en la Babiera, reino que costea el Rhin, sigue al Danubio en una gran parte de su curso, y cuenta entre sus principales ciudades á Munich, Ratisbona, Ausburgo y Nuremberg.
Si Dresde, Weimar y Jena nos recuerdan la literatura alemana, Munich y Nuremberg nos traen á la memoria su pintura. Nuremberg fué la patria del padre de la pintura alemana, Alberto Durero y Munich la de Overbeck, gefe de la escuela actual, que por su espiritualismo, la pureza celestial de sus formas y la dulzura del colorido parece haber resucitado Angeélico de Fiesola.
Munich es una grande y hermosa ciudad de cerca de 100,000 almas, donde el esquisito gusto de sus príncipes ha reunido mas de 1,600 cuadros de las escuelas alemanas modernas y de la edad media, y de la escuela flamenca, su hermana, sin olvidar las escuelas estrangeras. En la capilla de palacio sobresale un magnifico San Miguel, no lejos de los frescos donde Schnorr ha representado las principales esce—

martes, febrero 05, 2008

Viage ilustrado (Pág. 163)

conforme á los principios de libertad, y otras, la mayoría, estaban sujetas al azote de sus patricios, como Nuremberg y Augsburgo, donde vivian bajo el dominio de un senado ignorante y despótico, mil veces mas esclavos que los que estaban sujetos á los reyes.
Los vasallos de los príncipes pequeños eran por lo regular los mas infelices, porque estos príncipes afectan la grandeza y la magnificencia de los soberanos en el número y apariencia de sus oficiales, en sus palacios, en sus trenes, y los pobres vasallos se ven obligados á sostener con grandes impuestos esta ridícula y vana pompa. Cada una de las casas soberanas se divide en multitud de dominios; de aqui la innumerable turba de príncipes que apenas tienen algunas aldeas y un viejo castillo por toda posesion.
Hoy dia las guerras con la Francia y el desarrollo de la Prusia han cambiado estas divisiones administrativas, y la Confederacion Germánica ha modificado por necesidad sus bases. Esta se compone actualmente de cuarenta estados aliados entre si con el objeto de asegurar la integridad de sus respectivos territorios y la seguridad esterior de la Alemania. Cada uno de estos estados tiene que contribuir con su contingente de tropas al ejército federal, que se compone de 303,494 hombres. Los negocios de los confederados son discutidos por la dieta (Bundes—Versamlung) que se reune en comités ó en asambleas plenas, segun la importancia de los asuntos.
En el comité el número de votos es el de diez y siete, y en la asamblea general este número sube á sesenta y nueve. El 8 de junio de 1815 se fijaron en Viena las bases de la nueva Confederacion Germánica; pero no se estableció hasta 1820, en que su constitucion fué aprobada. Digo aprobadas porque en1830 ha principiado á sufrir nuevas modificaciones, y despues del 24 de febrero de 1848 se ha agitado la Alemania de tal manera que es imposible prever el término de esta agitacion.
Llegamos á un estado (la Sajonia) que estos mismos tratados de 1815 han aminorado notablemente, puesto que la han sido quitados cerca de 1.000,000 de habitantes; mas á pesar de esto es una de las mejores porciones de Alemania, y el monarca que reina sobre Dresde y Leipsick puede aun enorgullecerse con la actividad y bienestar de sus súbditos.
«Cuando saliendo de Austria se entra en Sajonia, dice un viagero, se sorprende uno agradablemente de la diferencia, se oye por primera vez á un vasto pueblo hablar un aleman inteligible. Se ve en los labradores mas inteligencia y reflexion para la agricultura. Un aire mas animado, estaturas mas altas, movimientos mas desembarazados y un general aseo admiran al observador.
»Dresde tiene una magnífica apariencia y ofrece por todas partes objetos interesantes. Esta es sin comparacion, despues de Riesbeck, la ciudad mas bella que yo he visto en Alemania. Las casas son aun de mejor apariencia que las de Viena, y la vista se admira al considerar el magnifico puente construido sobre el Elba. Este rio, que á alguna distancia de la ciudad corre en un cáuce muy estrecho, se va ensanchando gradualmente conforme se va acercando á Dresde, y forma allí un gran rio que corresponde á la magnificencia de la ciudad y de la córte. Las montañas opuestas á Lawsnis, y las que hay á las orillas del rio, parte desnudas y parte cubiertas de viñedos, forman la mas bella pespectiva.
»En este pais no se ven comunmente gentes muy ricas ni muy pobres. Dresde es una de las ciudades de Alemania donde se disfruta, mas generalmente, á lo menos en la apariencia, de la comodidad y de la abundancia. La circulacion del dinero es ocasionada por la industria del pueblo; y esto es lo que distingue a esta ciudad de Viena y Munich, que no subsisten mas que á espensas de la córte. Dresde solo contiene mas obreros y artistas útiles que toda la Babiera; alli se fabrican sargas, paños y sederías, de todo lo cual se hace un gran comercio en toda la Alemania. Como alli el dinero no se gana sino á fuerza de trabajo, no es de estrañar que sean tan económicos.
»Yo estuve alojado en casa de un relojero, cuyos dos hijos iban siempre bien peinados y regularmente vestidos, pero se contentaban para comer, con un pedazo de pan y queso ó manteca.»
El teatro de Dresde, el mas brillante en otro tiempo de toda la Alemania, se halla hoy arruinado, siendo esto tambien una consecuencia de ha economía de los habitantes. La galería de pinturas y grabados del palacio real merece llamar la atencion de los inteligentes. La Cueva Verde, ó el tesoro reservado del palacio encierra muchas obras maestras de marfil, plata y mármol, y tambien una coleccion de piedras preciosas. El palacio del Japon contiene porcelana de Sajonia, desde el principio del establecimiento de las manufacturas hasta el grado de perfeccion que hoy tienen. La academia de pintura y escultura es una escelente escuela para los artistas, los grabadores, los escultores y los pintores.
Leipsick, á seis miriámetros de Dresde, es tambien una ciudad muy bella. El número de sus habitantes, contando los de los arrabales, asciende á cerca de 45,000. Aqui hay mucho mas lujo que en Dresde. Las mugeres son menos aptas para el arreglo doméstico á las de otras ciudades del mismo pais, pero entienden perfectamente el arte de componerse y parecer bien. Esta falta de economía puede provenir de la mucha riqueza del pais. Leipsick es el centro de to­do el comercio de la Alemania y el depósito de todas las lanas de Sajonia; se encuentran muchas casas opulentas, y se cuentan ciento noventa y dos fábricas de diferentes manufacturas, como brocados, papel, sederías, lienzos, fundiciones de letra é imprentas. El comercio de libros es la principal negociacion durante le feria que se celebra en esta ciudad. Leipsick se mantiene en la posesion de este comercio, tanto por ser el conducto por donde sale la gran cantidad de libros que se publican en esta ciudad, cuanto por ser el centro de un pais donde todas las artes florecen y donde generalmente todo el mundo lee. Los libreros aqui son ricos y muy bien acomodados, y esta ciudad debe este importante comercio, el solo de su género que se hace en la Europa, al mérito literario de sus habitantes y al de los de otros puntos de la Sajonia.
Los habitantes de las mas pequeñas aldeas en las montañas de la Sajonia, aunque separados del resto del mundo por aquellas enormes masas, son mas cultos, mejor educados y están dotados de mas viveza que los de las mas grandes ciudades del Sur de la Alemania.
La lectura es en este pais una aficion general, y la sociedad y la hospitalidad acompañan y dulcifican los trabajos mas duros. Tambien las reuniones de las clases mas inferiores se distinguen por la liberalidad, el

lunes, febrero 04, 2008

Viage ilustrado (Pág. 162)

principados de Lippe—Detmold, de Lippe—Scbawem­bourg, de Waldeck, de Schwarzbourg—Rudolstadt, de Schwarzbourg—Sondershausen, de Reuss—Greitz, de Reuss—Schleitz, de Reuss—Loberstein Eversdorf, y de Reuss—Kostritz? no diremos mas, sino que deseamos mucha felicidad á sus habitantes, que verdaderamente la merecen por sus costumbres dulces, costumbres propiamente alemanas, y que sentimos, con perdon sea dicho, que tengan nombres tan revesados.
Los cuatro estados de la casa de Hesse, Hesse—Electoral, Hesse—Cassel, Gran Ducado de Hesse—Darmstadt y Landgraviado de Hesse—Hombourg, generalmente montañosos y escarpados, están habitados por una raza de hombres muy rudos y á propósito para hacer de ellos escelentes soldados. Cassel, capital de la Hesse—Electoral, es una ciudad bella; la parte mas nueva de ella tiene plazas, calles y edificios muy elegantes; la calle de Bella—vista tiene pocas que la igualen en Europa por el magnifico golpe de vista que presenta. Tambien son notables el castillo, la plaza de Federico con la estátua del landgrave Federico II, el museo, la iglesia católica, el teatro de la Opera y otros. Su industria consiste en manufacturas de indianas, algodones, tejidos de lana, loza, salitre, laton, escelentes sombreros, papeles pintados, café de achicorias, etc. El número de habitantes es de 20,000. Sus costumbres son reservadas y tristes, y se resienten del carácter severo de los príncipes de Hesse.
Cassel fué durante el imperio de Napoleon, la capital del reino de Westphalia. En la Hess—Darmstadt, Worms es una antigua ciudad, arruinada muchas veces y vuelta á edificar otras tantas. Maguncia es demasiado conocida por sus jamones para necesitar de otras glorias, aunque tambien disputa á Harlem y á Strasburgo la invencion de la imprenta. Lo cierto es que Guttenberg nació en esta ciudad en 1400; pero fué en Strasburgo en 1436 donde inventó el arte de reproducir el pensamiento hasta lo infinito.
Subiendo por el Mein encontramos la república de Francfort, cuyo nombre, que quiere decir vado ó paso de los francos, recuerda todavía que en el siglo V se reunieron en este sitio los francos para emprender la conquista de las Galias. Esta ciudad y la de Hamburgo son las únicas ciudades imperiales que han conservado todo su esplendor. El esterior de las casas es bello, y todo anuncia alli la opulencia, los muebles, los jardines, los trages. El número de habitantes ascenderá á 40,000. Como los caminos que se unen á las grandes carreteras de Alemania pasan por Francfort, todas las personas de distincion que van á tomar baños escogen por lo general esta ruta; por lo tanto se ve siempre un gran concurso de ricos estrangeros, y la apariencia de feria y el lujo que siempre reina forman un espectaculo verdaderamente curioso. En tiempo de esta feria hay teatro, conciertos y bailes públicos.
Los habitantes de Francfort son en general serios; pero esto no impide que su sociedad sea muy agradable. Se encuentran entre ellos literatos muy distinguidos y personas muy versadas, en las artes y en las ciencias. La inquisicion del clero luterano, que forma la Principal religion, perjudica mucho á la libertad del pensamiento y á los progresos de la industria. El número de judíos es muy considerable en esta ciudad, y, como en todas partes, se dedican á toda clase de comercio y habitan un barrio separado. Francfort, como Leipsick, es célebre por la gran feria, donde todos los años vienen los libreros de toda la Alemania á cambiar sus producciones y á surtirse mútuamente, no saldando sus cuentas hasta la feria siguiente. Francfort es la patria de Cárlos el Calvo y tambien de Goethe; pero su importancia verdadera es el ser la cabeza de la Confederacion Germánica.
Este nos parece el lugar mas á propósito de decir algunas palabras sobre la antigua constitucion política de Alemania. El emperador Maximiliano, abuelo de Cárlos V, habia dividido la Alemania en diez grandes círculos; pero á poco el círculo de Borgoña ó las diez y siete provincias unidas se separaron. Trescientos príncipes soberanos gobernaban con un poder mas ó menos absoluto las numerosas provincias y distritos de estos círculos. Ellos formaban entre si una confederacion en la que el emperador tenia el poder ejecutivo y la dieta el legislativo. La dieta se componia del emperador y de tres colegas, el de los electores, el de los príncipes y el de las ciudades imperiales. Los electores eran iguales á los reyes, segun dicen los publicistas alemanes. Despues de ellos venian los príncipes del imperio, eclesiásticos ó seglares, es decir, arzobispos, obispos, abades, archiduques, duques, condes, palatinos, margraves, landgraves, príncipes, burgraves y condes primicieros ó dignidades. Las ciudades libres ó imperiales componían el tercer estado. Despues de haber sido electiva la dignidad imperial, concluyó por declararse hereditaria en la casa de Austria. El poder del emperador estaba arreglado á la capitulacion que él á su eleccion señalaba. El podia dar títulos y conceder franquicias á las ciudades y á los pueblos; pero no podia levantar impuestos, declarar la guerra ni hacer la paz sin el consentimiento de la dieta. Cuando obtenia este consentimiento, cada príncipe estaba obligado á concurrir con su contingente de hombres y de dinero, segun el reparto hecho, aunque fuera de un partido diferente al de la dieta; pero esta obligacion vino a ser con el tiempo ilusoria, y los príncipes se resistian á cumplirla mas ó menos abiertamente, segun lo permitían su posicion y sus fuerzas. Si el emperador del santo romano imperio no hubiera sido mas que emperador, verdaderamente hubiera hecho un triste papel, y sus rentas imperiales apenas habrian llegado á 60,000 florines, y esta es una de las razones que hay para elegir siempre á un príncipe que sea ya poderoso por sus estados.
Es menester advertir que existia una diferencia muy grande entre las formas de gobierno adoptadas en estos diferentes estados. Desde luego los príncipes eclesiásticos eran elegidos por los cabildos de sus catedrales, y no tenian mas que un poder muy limitado. Los canónigos, que siempre eran nobles, gobernaban ordinariamente el país. Como los canónigos y el obispo no pensaban mas que en gozar de su dignidad temporal, era en estremo raro ver un pais eclesiástico bien gobernado. Con los abades y prebostes sucedía lo mismo en pequeño. Los príncipes seculares en gran parte se habian vuelto absolutos; sin embargo, la Prusia y aun el Austria tenian provincias donde los estados conservaban todavía una sombra de libertad, tales como la Bohemia, la Silesia y la Frisia. El landgrave de Hesse—Cassel era absoluto; los duques de Wurtemberg y de Mecklembourg estaban rodeados de estados que tenían la administracion de las rentas. En Baviera y en Sajonia los estados tenían un poder menos lato y sus votos eran siempre conformes á la voluntad del soberano. Algunas ciudades, como por ejemplo Hamburgo, tenían y aun tienen un gobierno bastante

domingo, febrero 03, 2008

Viage ilustrado (Pág. 161)

Vista de la ciudad y castillo de Werdemberg
buenos pastos, donde se crian numerosos rebaños, y sobre todo muy buenos caballos. De estos arenales y de estos prados salieron en el siglo IV aquellos feroces vánda1os, que despues de haber destrozado el centro del imperio romano, pasaron al Africa, é impusieron su dominacion á Cartago y á Hippona, donde entonces tenia su silla el gran obispo Agustin.
La casa reinante de Mecklemburgo es seguramente una de las mas antiguas de Europa; unos la hacen descender del mismo Gensérica, otros colocan su origen entre los reyes de los Wendes y Obotritas, razas slavas que se apoderaron del país despues de la emigracion de los vándalos. Muchos príncipes distinguidos han honrado esta casa por su bravura y por el acierto con que han administrado sus estados. En fin, hácia la mitad del siglo XVII los dos hijos de Adolfo Federico I, Federico y Adolfo Federico se dividieron la herencia de su padre y fundaron las casas actuales de Mecklernbourg—Schwerin y Mecklembourg—Strelitz. Aunque cada uno de estos grandes duques tiene su córte y su reino por separado, la antigua constitucion feudal de Mecklemburgo ha conservado su ciudad; no hay para los dos duques mas que una sola asamblea de estado, mas que una córte suprema de apelacion establecida en Prachin, y toda la nobleza forma un solo consejo designado con el nombre de antigua union del pais, que confecciona las leyes y los decretos á uno y otro soberano.
Neustrelitz, capital del ducado de este nombre, nada ofrece de notable mas que la regularidad de sus calles; Schwerin, cabeza el otro ducado, no es ni menos regular ni menos bella. El palacio ducal contiene una hermosa galería de cuadros y una curiosa coleccion de antigüedades slavas. En cuanto á la ciudad que da su nombre á todo el pais, la antigua capital del reino de los obatritas, Mecklemburgo, no es hoy mas que una villa de 600 almas y cabeza de un pequeño bailío.
Ahora vamos á hacer una ligera reseña de estos pequeños estados de la Alemania Central, que enclavados los unos en los otros, se ramifican en divisiones, reconocidas sin duda por los príncipes que los gobiernan, pero muy poco por el viagero que a cada milla alemana puede preguntar «¿en qué reino estoy ahora?»
Entre el Hanover y la Prusia se estiende pintoresco y sinuoso el gran ducado de Brunswik. Su capital, Brunswik, muestra á los curiosos un leon de bronce fundido en el siglo XII por Enrique el Leon, y las estátuas de bronce tambien erigidas á los dos príncipes de esta casa que murieron, uno en 1806 en Averstadt y el otro en 1815 en Quatre—Bras. En esta ciudad se inventó en 1534 el torno de hilar, y á fines del último siglo el café de achicoria, invencion que agrada poco á los aficionados.
Si la casa de Brunswik desciende de Azo, primer marqués de Este, en Italia, muerta hácia el fin del siglo X, la casa de Anhalt se gloría de descender de Witikind el Grande. Un historiador aleman, Limnæo, no ha vacilado en hacer remontar su orígen hasta Ascano, víznieto de Noé. He aqui una nobleza rancia, y es sensible que esta antigua familia no haya conservado los retratos de sus antepasados, lo cual seria una curiosa coleccion de costumbres.
Los tres ducados de Anhalt, enclavados en el territorio prusiano, no tienen de interesante mas que sus tres capitales Dessau, Bernbourg y Cæthen.
¿Qué diremos del ducado de Nassau, sino que ha surtido de reyes á la Holanda? ¿Qué diremos de los

sábado, febrero 02, 2008

Viage ilustrado (Pág. 160)

Hamburgo
millones de escudos por año. Su poblacion asciende á 46,000 almas.
Al Este del territorio de Lubeck comienza el gran ducado de Mlecklemburgo que baña el mar Báltico al Norte, y que rodea la Prusia como un cinturon hasta al Elba al O. E. y el Hannover y el Holstein le sirven de frontera. Vasta llanura de arena cortada acá y allá por grandes lagos, el Mecklemburgo es abundante en

viernes, febrero 01, 2008

Viage ilustrado (Pág. 159)

Herciniana. De estas llanuras húmedas y de estos sombríos bosques, salieron diversos pueblos conquistadores que tuvieron una parte gloriosa en el desmembramiento del imperio romano. Los lombardos que tomaron el Norte de la Italia y los ingleses que dieron su nombre á la gran Bretaña, habitaban las orillas del Elba. Los bructeros, los chamavos y los cheruscos vivían en el Harswald.
En el Oldembourgo, cerca de Oberstein, es donde se encuentra esa multitud de ágatas, de calcedonias y de toda clase de piedras preciosas que esplotan los habitantes aquel pueblo. La ciudad de Oldembourgo cuenta cerca de 7,000 habitantes, que enseñan con mucha amabilidad á los estrangeros su castillo ducal, adornado de pinturas de Feschbein y de Strack, y sus tres templos luteranos, el principal de los cuales, San Lamberto encierra los sepulcros de la casa reinante.
Hannover, capital del reino de este nombre, es la mas importante, y contiene 28,000 habitantes. Adornada del Linden y otros paseos hermosos y de sitios los mas pintorescos, parece desde lejos un vasto jardin sembrado de edificios. Hannover es la patria del astrónomo Sterchell. La juventud de esta ciudad es muy estudiosa, y en sus bibliotecas encuentra un fecundo elemento de trabajo; pero bajo este concepto casi siempre le sobrepuja Gættingen, colocada al pie del monte Heimberg á orillas del Leine. Esta es una de las universidades mas célebres de Alemania; mas de 1,600 estudiantes están matriculados, y 300,000 volúmenes, parte de los cuales pertenecia á Leibnitz; componen su biblioteca. Al Norte de Gættingen se eleva Hitdesheim, donde tenian un colegio los padres de Irmensul. Su divinidad se ostentaba sobre una columna que Carlo—Magno hizo enterrar en las arenas del Weser, levantada despues y trasportada á la iglesia principal de la ciudad, tiene en lo alto hoy una imágen de la Vírgen, dulce espiacion de la sangre vertida en nombre de la sanguinaria divinidad que en otro tiempo ocupaba aquel pedestal.
El Hannover es generalmente un pais rico: sus minas, esplotadas por cerca de 60,000 mineros y sus buenos pastos por hábiles cultivadores, son un doble manantial de prosperidad. «Los arrendadores ó colonos de Hannover, dice Hogdon, comparados á los demas de Alemania, viven en la abundancia y la comodidad. Ellos comen tres ó cuatro veces al dia, y en lugar de estar vestidos de grosera lana hilada por sus mugeres, llevan buenas ropas inglesas y tienen el aire de gentlemen. Sus hijos van como oficiales, y se diria al verlos, que leen el diario de modas. Los propietarios van á la ciudad á caballo á tomar café, á jugar al villar, á saber las novedades y hablar de política. En sus casas beben en vasos tallados y toman el té en tazas de porcelana. Sus casas están rodeadas de grandes árboles y de elegantes jardines, los suelos se hallan cubiertos de alfombras y las ventanas acristaladas. Los propietarios dirigen las operaciones agrícolas sin trabajar mucho ellos, y por sus maneras cordiales se parecen á los arrendadores ingleses.»
De este lado del Holsteim, provincia alemana que pertenece á Dinamarca, se elevan como dos ojos Hamburgo y Lubeck; el primero mira hácia el mar del Norte y el segundo hácia el Báltico. Hamburgo parece una parte accesoria de Hannover y Lubcck de Meclenbourgo. Estas dos poblaciones y Breme son los solos representantes de la grande asociacion comercial que tuvo principio entre ellos en 1241, á la cual pidieron asociarse cincuenta y ocho ciudades de Europa, y que tomó el nombre de liga Anseática. A medida que las grandes nacionalidades absorbieron los intereses municipales, las ciudades estrangeras se separaron de esta union, y hoy no cuenta la liga Anseática mas que las ciudad citadas entre las cuales tuvo su principio.
Hamburgo, situado en la confluencia del Elba y del Alterfluss, contiene 142,000 almas, y es una de las ciudades mas ricas de Europa. Sujeta á un gobierno democrático muy dulce, compuesto de un senado, de un consejo de sesenta y de otro de ancianos, tiene su voto en las dietas generales. A primera vista esta ciudad es de mal aspecto. Las calles son estrechas y oscuras y él populacho grosero y desaseado. Pero la idea que se forma de esta ciudad es mas favorable cuando se visita á los principales habitantes, y sobre todo cuando es uno admitido á su mesa, porque en casa de estos ricos comerciantes se encuentra no solo una grande abundancia, sino un lujo y un gusto esquisito. En las grandes casas se cambia tantas veces de vinos, cuantas se cubre la mesa, y hay platos que requieren por sí una clase de vino. Por ejemplo, con las aluvias y los arenques frescos no beben los hamburgueses ordinariamente mas que málaga, el borgoña es el vehículo consagrado á los guisantes; las ostras deben por necesidad nadar en el Champaña, y las viandas saladas no admiten otros vinos que los de Oporto y de Madera. Pero un se crea que este refinamiento es solo en las grandes ocasiones; este es alimento diario de los ricos, y todo su sistema de vida corresponde en lo demas á este ejemplo. Con este gusto gastronómico el carácter es vivo y alegre. Se cuentan en esta ciudad muchas sociedades literarias. La historia natural especialmente está muy floreciente y tiene mucha aceptacion. Los hamburgueses son muy aficionados á viajar, y esto hace su sociedad muy agradable. Las mugeres son dulces, bellas y mas libres en sus maneras, que lo suelen ser generalmente en los paises protestantes.
El hamburgués es comerciante como el holandés, pero se diferencia de este en el carácter y gobierno: el uno es prodigo y el otro económico. Atrevido el hamburgués, hace mas negocios con poco dinero que el prudente holandés con mucho; finalmente, nadie hay mas entendido en comercio que el hamburgués.
Los alrededores de Hamburgo, aunque este es un pais muy llano, son en estremo agradables. La ciudad de Altona es para los hamburgueses un sitio de recreo. Está situada á media legua de sus puertas. Esta ciudad es objeto de la envidia del rey de Dinamarca, que la trasformó, de villa que era, en una ciudad poderosa, á fin de que pudiera rivalizar con Hamburgo. Tendrá sobre 24,000 habitantes, y su comercio es considerable. Cerca de Hamburgo se halla Lubeck colocada sobre el Báltico; Lubeck está lejos de rivalizar con sus dos hermanas de la mar del Norte, y no contiene mas que 27,000 habitantes. Fundada en 1144, declarada ciudad libre é imperial por Federico II en1242, vino á ser la capital de la Liga, y conserva todavía la silla superior de apelacion de las cuatro ciudades libres. En cuando á Breme, situada sobre el Weser, rivaliza con Hamburgo por su comercio, sobre todo, con la Holanda, la Inglaterra, los paises vecinos al Rhin y al Weser y con la América Septentrional. Solo la esportación de sus telas produce cuatro ó cinco